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La continua saga del legado de la Guerra Civil Española continúa en la batalla por las muchas calles de Madrid con conexiones franquistas.

A pesar de los esfuerzos anteriores del gobierno local de izquierda de Manuela Carmena para eliminar todos los nombres de calles franquistas en la capital de acuerdo con la ley de memoria histórica de 2007, algunos nombres han resultado más difíciles de eliminar.

El más destacado es el de José Millán Astray, amigo y contemporáneo del general Franco, además de fundador de la Legión Extranjera de España, cuya calle en el barrio de La Latina de Madrid fue cambiada en 2018 por la de la pedagoga Justa Freire. sido reintegrado tras una orden judicial.

Las organizaciones franquistas iniciaron procedimientos judiciales contra la decisión del gobierno local y en mayo, el tribunal dictaminó que, dado que Millán Astray no había desempeñado ningún papel en el golpe militar de julio de 1936, ni en la represión posterior a la victoria nacionalista, la decisión era incompatible con el Ley de Memoria Histórica ya que conmemoraba sus logros militares.

Posteriormente, el gobierno local liderado por los conservadores hizo cumplir el fallo del tribunal y se restableció el letrero de su calle.

Esta semana la placa recién restaurada fue objeto de vandalismo.

El tribunal también dictaminó que el nombre de la calle que conmemora el División Azul También debería ser restaurado el grupo formado por voluntarios fascistas españoles que lucharon por el Tercer Reich en el frente ruso.

Astray, cuyo sobrenombre era Glorioso mutilado (“Glorioso amputado”) debido a sus numerosas heridas de batalla, fue el fundador de la Legión Extranjera Española, conocida por su brutalidad en la Guerra Civil pero de la que se había retirado antes de que comenzara.

Sin embargo, estuvo estrechamente asociado con el levantamiento nacionalista, incluido su conocido enfrentamiento público con el intelectual Miguel de Unamuno al comienzo de la guerra civil.

Según algunos informes, Millán Astray gritó “Muerte a la inteligencia” mientras él y otros fascistas arengaban al escritor.

Formó la legión a su propia imagen y popularizó su lema de ¡Viva la Muerte! (“¡Viva la muerte!”) y ¡A mí la Legión! (“¡Para mí la legión!”).

Al enterarse de la noticia, Carolina Alonso, del partido de extrema izquierda Podemos, calificó el fallo del tribunal como una “maldita desgracia”.

Sin embargo, la batalla por el legado de julio de 1936 ocupará un lugar central el próximo mes, cuando el gobierno de coalición de centro izquierda del PSOE-Podemos presentará nuevas leyes para apretar las lagunas en la ley de 2007, además de eliminar todos los símbolos públicos restantes del legado de Franco.

En 2019, el gobierno obligó a exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos al solar de la familia en el Cementerio de El Pardo.

Se espera que la legislación propuesta abra viejas heridas en la eterna batalla que continúa entre izquierda y derecha sobre la Guerra Civil y el legado de Franco.