Un vecino de Fuengirola se acercó el pasado fin de semana a un stand de la ONCE con un sueño que acababa de hacerse realidad. Le dijo al vendedor, José Manuel Campos, más conocido como Josele, que había soñado con conseguir un millón de euros en una tarjeta rasca y gana Mega Millonario. Momentos después raspó el billete allí mismo, en la Plaza de la Hispanidad, cerca del recinto ferial, y descubrió que realmente se había llevado el premio mayor.
Josele, que vende entradas en el pueblo desde hace cinco años, dijo que el ganador lo abrazó y le siguió agradeciendo con incredulidad. “Me dijo que había soñado que sería un millón con una rasca de la ONCE y cuando sucedió no lo podía creer”, explicó el vendedor. Ambos hombres quedaron completamente satisfechos, aunque es comprensible que el nuevo millonario lo estuviera aún más. Josele añadió que todavía le cuesta asimilarlo y se alegra de haberle dado una victoria que le cambió la vida a alguien que necesitaba el impulso.
Vendedor local entrega en el acto el máximo premio del Mega Millonario
La fortuna golpeó el campo habitual de la ONCE junto al recinto ferial. El afortunado comprador raspó la tarjeta en la calle y al instante se convirtió en millonario. Josele describió el entusiasmo compartido y destacó que cambiar la vida de alguien es exactamente la razón por la que los vendedores están ahí: para traer un poco de alegría.
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Los informes anteriores de Euro Weekly News sobre grandes ganancias de la ONCE, desde pagos en Marbella hasta otros éxitos de la Costa del Sol, muestran cómo funciona el sistema. La ONCE, la Organización Nacional de Ciegos de España, realiza sorteos diarios de cupones y tarjetas rasca instantáneas como Mega Millonario.
Vendedores autorizados, muchos de ellos con discapacidad visual, ofrecen las entradas en quioscos y puestos callejeros. El dinero recaudado se destina directamente a programas que ayudan a personas ciegas y discapacitadas con formación, empleo y apoyo diario. Los jugadores simplemente compran una tarjeta, la rascan o esperan el sorteo, y cualquier ganancia se paga después de los cheques, manteniendo toda la operación enfocada tanto en el azar como en el bien de la comunidad.
Fuengirola ha tenido muchos golpes de suerte últimamente, y este resultado de un millón de euros continúa la racha con un giro de cuento de hadas que comenzó en un sueño.