Esperanza Vega, responsable del departamento de recursos humanos del Ayuntamiento de Palma, ha presentado su dimisión. Aunque algunos funcionarios afirman que aún no han recibido la confirmación, Feliciano Franco, secretario regional del SPPME-IB, el mayor sindicato policial de Baleares, dice: “La dimisión de Esperanza Vega nos fue comunicada oficialmente el martes”.
Vega, con mucha experiencia, trabajó por primera vez en el ayuntamiento cuando Catalina Cirer, del Partido Popular, fue alcaldesa de 2003 a 2007. Fue designada políticamente por la actual administración del PP y se entiende que estuvo bajo una presión considerable y estuvo contemplando la renuncia durante algún tiempo.
Trabajó estrechamente con la concejala Mercedes Celeste, que fue relevada de sus responsabilidades en la policía local hace unas semanas. Fuentes policiales relacionan la dimisión de Vega con la falta de entrega del plan de reorganización que, según los sindicatos, se había prometido el primero de enero de este año. El alcalde Jaime Martínez insiste igualmente en que no hizo tal promesa. Una explicación de por qué este plan no se entregó hace cinco meses fue que RR.HH. había planteado cuestiones técnicas en cuanto a su aplicación.
La relación de Celeste con la policía se deterioró hasta el punto que su despido se volvió casi inevitable. Franco añade que desde hacía unos días se hablaba de la dimisión de Vega. Es crítico con los políticos del ayuntamiento. “A lo largo de todo el proceso de planificación, ella ha sido una herramienta de los políticos; no se le debe culpar únicamente a ella”.
Se entiende además que se han hecho esfuerzos para persuadir a Vega a que lo reconsidere. Su renuncia se produce a un año de las próximas elecciones. Encontrar un reemplazo para ella puede no ser sencillo. Una fuente del ayuntamiento dice: “Es una posición muy complicada; no es muy popular”.