El plan de alquiler de scooters eléctricos de Orihuela Costa se lanza con 5 meses de retraso en medio de controversia sobre seguros y contratos – The Leader

El plan de alquiler de scooters eléctricos de Orihuela Costa se lanza con 5 meses de retraso en medio de controversia sobre seguros y contratos

El lanzamiento se produce tras un proceso de licitación controvertido y ha provocado nuevas críticas de operadores rivales, quienes alegan irregularidades que podrían poner en riesgo la concesión municipal.

El alquiler de patinetes eléctricos bajo concesión municipal del Ayuntamiento de Orihuela finalmente se ha iniciado en Orihuela Costa, cinco meses más tarde de lo esperado, tras retrasos relacionados con los requisitos de seguro obligatorio.

El servicio, operado en exclusiva por MGC Clean Energy bajo el nombre comercial Vamoz, permite el despliegue de scooters de alquiler a lo largo de la costa bajo un modelo de concesión. La empresa pagará al ayuntamiento una tasa anual de 41.200 euros por el contrato.

Sin embargo, el lanzamiento ha generado inmediatamente polémica dentro del sector. Varias empresas afirman que el proceso de licitación y el posterior lanzamiento contienen importantes cuestiones sin resolver, incluidos supuestos incumplimientos de las condiciones del contrato. Algunos operadores argumentan que, a menos que se aclaren estas cuestiones, el contrato podría finalmente rescindirse, dejando a Orihuela Costa sin un servicio regulado de alquiler de patinetes eléctricos.

El contrato tenía como objetivo poner orden en un servicio de gran demanda en la zona costera, donde los desarrollos residenciales dispersos y el transporte público limitado han aumentado la dependencia de opciones de movilidad alternativas. Según los términos de la licitación, el servicio debería haber comenzado en diciembre pasado, con la flota completa desplegada antes del 10 de enero. Para la temporada alta, el contrato prevé 750 scooters en las calles, con la posibilidad de aumentar la flota a 1.200.

La no puesta en marcha del servicio en el plazo previsto se clasifica en los pliegos de la licitación como incumplimiento muy grave, pudiendo dar lugar a la resolución del contrato o a la sanción máxima. El retraso también significó que la aplicación móvil prometida por la empresa no estuviera disponible a tiempo. Se esperaba que esa aplicación incluyera formularios de identificación de clientes, captura de fotografías de identificación, monitoreo de datos y comunicación periódica con las autoridades de seguridad, características por las cuales el concesionario recibió la puntuación técnica más alta en la licitación.

Fuentes municipales han atribuido el retraso a circunstancias ajenas a la compañía, en concreto a la nueva normativa de la Autoridad de Tráfico española en materia de responsabilidad civil y seguros para este tipo de vehículos. Según el ayuntamiento, el proceso se suspendió hasta que el operador consiguió una póliza de seguro de 600.000 euros adaptada a las nuevas exigencias regulatorias. Los representantes del sector, sin embargo, piden al ayuntamiento que informe de los controles que se han realizado para comprobar que esta cobertura es válida y suficiente.

Las placas de identificación plantean más preocupaciones

Otra supuesta irregularidad se refiere a la certificación que figura en los scooters. Según se informa, Vamoz ha desplegado vehículos que llevan un código de certificación vinculado a otra empresa.

Los scooters, que lucen el escudo del Ayuntamiento de Orihuela, estarían matriculados en un código de certificación de la Dirección General de Tráfico correspondiente a un modelo homologado para el operador internacional Bolt, que también compitió en la licitación pero acabó detrás del adjudicatario. Bolt ahora está considerando emprender acciones legales.

Fuentes de la industria advierten que esto podría crear complicaciones en el seguro si se presentan reclamaciones por accidentes con vehículos que no están registrados formalmente a nombre del operador actual.

Hasta hace poco, bastaba con que el modelo de scooter estuviera homologado y cumpliera las normas técnicas. Sin embargo, la nueva normativa exige ahora que cada unidad esté inscrita en el Registro de Vehículos Personales Ligeros de la DGT, en el que se hace constar el propietario, el modelo y el estado del seguro obligatorio. En la práctica, el sistema funciona como una pequeña placa de matrícula, lo que garantiza que cada vehículo pueda identificarse individualmente.

Preguntas sobre la antigüedad y modelo de la flota.

También han surgido más dudas sobre si la flota cumple otro requisito clave de la licitación: la antigüedad del vehículo.

El pliego de condiciones exigía que el 80% de los patinetes fueran nuevos, mientras que el 20% restante podía tener menos de dos años. Vamoz recibió la puntuación máxima en este criterio. Sin embargo, la documentación presentada por la empresa supuestamente se refiere a vehículos de segunda mano que ya habían sido sometidos a inspecciones técnicas anuales, lo que plantea dudas sobre la exactitud de la información proporcionada durante el proceso de licitación.

También existen preocupaciones sobre los modelos específicos que ahora se despliegan sobre el terreno. Según se informa, la oferta técnica presentada al ayuntamiento se refería a determinados modelos de scooter, mientras que algunos de los vehículos actualmente en uso parecen diferir de los incluidos en la oferta.

Infraestructura operativa bajo escrutinio

La compañía también se comprometió a proporcionar infraestructura operativa que incluye dos furgonetas equipadas, una base local de unos 100 metros cuadrados en Orihuela Costa, hasta siete empleados a tiempo completo durante la temporada alta que proporcionarán cobertura las 24 horas, un mecánico cualificado, rotación de baterías con una batería de repuesto por cada dos scooters y informes semanales del supervisor al ayuntamiento sobre cambios de baterías, incidencias y actualizaciones de mantenimiento.

La licitación también exige que el concesionario garantice que los scooters se devuelvan cada día a las zonas de aparcamiento autorizadas. Se han designado cerca de 200 puntos de aparcamiento para evitar que los patinetes queden abandonados en las aceras o en otros lugares donde obstaculicen a los peatones y generen quejas de los residentes.

Según el contrato, la empresa también deberá pagar la mitad del canon anual de concesión antes del 1 de julio.

Un proceso de licitación controvertido

El contrato se licitó en diciembre de 2024 pero no se resolvió hasta casi un año después.

Inicialmente se presentaron seis ofertas: MGC Clean Energy, Bolt, Ride Dott, Go2 Place, Hoppylectrico y una oferta conjunta entre Hoppylectrico y Superpedestrian. Las dos últimas fueron excluidas porque las bases de licitación prohibían que un mismo postor presentara más de una propuesta, dejando cuatro empresas en el proceso.

Go2 Place recibió la puntuación más alta y ofreció una tarifa de concesión anual de 74.000 €. Sin embargo, fue excluido por un defecto formal de presentación tras la presentación de la garantía. La adjudicación recayó entonces en el segundo postor, MGC Clean Energy, cuya oferta financiera fue significativamente menor: 41.200 euros. Go2 Place apeló ante el tribunal de contratos, pero la apelación finalmente fue rechazada en febrero.

Fuentes del sector sostienen que las autoridades públicas deben aplicar un trato igualitario durante todo el proceso.

“El consejo no puede exigir un estricto cumplimiento formal durante la fase de licitación mientras tolera incumplimientos contractuales sustanciales durante la fase de ejecución”, dijeron.

Ante la acumulación de supuestos incumplimientos, varias empresas piden ahora una revisión urgente tanto del expediente de licitación como de la ejecución del contrato. También exigen una investigación completa para determinar si se han violado las condiciones esenciales de la licitación pública.

Imagen cortesía de Tomás Moreno