Tras cumplir 100 días en el cargo el pasado fin de semana, quienes esperan que el nuevo gobierno de PP-VOX en Valencia resuelva todos los problemas que identificaron en la región pueden afrontar ahora un invierno de descontento, como ha anunciado el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón. que los presupuestos para 2024 no serán tan generosos en toda la región como antes.
Los presupuestos oficiales se presentarán de forma inminente, pero Mazón desveló esta semana que su ejecutivo no seguirá los pasos de la anterior coalición liderada por PSPV-PSOE y optará por unos presupuestos mucho más contenidos para 2024, lejos del formato expansivo continuado llevado a cabo por el gobierno anterior.
Por supuesto, como siempre ocurre en estas situaciones, la culpa siempre recae en la administración anterior, y Mazón no es diferente. “Vamos hacia unos primeros presupuestos muy duros, por una lamentable situación económica heredada, con la peor deuda y el peor déficit de la historia, con la peor inversión de un gobierno socialista de la historia. Por tanto, con cuentas extraordinarias difíciles”, afirmó el presidente de la Generalitat. Una advertencia que, además de cumplir con la receta del jefe del Consell de “eliminar todo lo que sobra en la Administración”, también coincide con un contexto de ajustes que la Unión Europea ya ha comenzado a exigir.
Dicho esto, elementos de la operación financiera con la que operó el gobierno anterior eran en realidad sobrantes del gobierno del PP anterior, algunos de los presupuestos elaborados en 2015 se basaron en una fórmula que ya se utilizó en la última ejecutiva del PP presidida por Alberto Fabra. En 2015, la deuda se situaba en el 18%, que luego el gobierno sustituto logró reducir al 4%.
En cualquier caso, la idea del actual presidente de la Generalitat va encaminada a diseñar unas cuentas que reflejen una previsión de gasto más realista que la realizada por la anterior coalición, aunque eso suponga aplicar un control de la realidad respecto a las inversiones. Eso sí, tanto Mazón como la ministra de Hacienda, Ruth Merino, han insistido públicamente en que no habrá recortes en servicios fundamentales, como Sanidad, Educación o Dependencia.
Dicho esto, Mazón aseguró que su Gobierno será “muy audaz y valiente” a la hora de aplicar “recortes en gastos innecesarios”, aunque subrayó que estos ajustes no afectarán a los servicios públicos, que serán “reforzados”. De esta forma, el presidente de la Generalitat admitió públicamente por primera vez que la filosofía de las cuentas no sólo evitará la grandilocuencia, sino que probablemente tendrá un carácter restrictivo y retraído.
“Diremos la verdad de lo que vamos encontrando a los valencianos, pero eso no será excusa para seguir adelante”, ha proclamado, para asegurar que desde el actual Consell “se abre un camino de recuperación, de apertura, de brazos abiertos y de impulso a inversión, que facilitará la cohesión social”.
Una perspectiva no compartida por las fuerzas de la oposición. Así, el expresidente y líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, recordó las recientes medidas fiscales de Mazón: “Cuando se bajan impuestos a los que más tienen y se hace un proceso de confiscación fiscal” es evidente que “hay problemas a la hora de abordar políticas redistributivas”. “La herencia recibida ha sido que todos los indicadores económicos y sociales son mejores que los que deja el PP”, concluyó Puig.