El Govern balear pretende derogar la actual normativa que exige Las reservas de servicios VTC deberán realizarse con un mínimo de treinta minutos de antelación..
VTC, abreviatura de vehículo de transporte con conductor, es el sistema de licencia por el que Uber opera en Mallorca. Actualmente hay unos cincuenta vehículos Uber en la isla, y su introducción se produjo a principios de junio de este año en cuatro municipios: Andratx, Calvià, Llucmajor y Palma.
El Govern, que no ha fijado un calendario para este cambio, modificará la legislación balear en materia de transporte y movilidad sostenible. Pero retrasará la redacción final del texto hasta que haya resolución judicial de un balear decreto que estipulaba la regla de los treinta minutos. El Tribunal Supremo de Madrid ha remitido este asunto al Tribunal Constitucional, ya que el Tribunal Supremo anuló un decreto similar en el País Vasco en febrero de este año.
En opinión del tribunal, la reserva anticipada con un requisito de tiempo mínimo era contrario al principio de libertad empresarial regulada según lo establece el artículo 38 de la Constitución.
Además de la ley española, el Ministerio de Movilidad regional está teniendo en cuenta una sentencia de principios de este año del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se trataba de una normativa en Barcelona que limitaba licencias VTC a uno por cada treinta taxis. El tribunal concluyó que esto era contrario a la libertad de establecimiento.
Esa sentencia particular, dice el ministerio, ha dado lugar a algunas 3.000 solicitudes de autorización VTC en Mallorca y unos 8.000 en Ibiza. Por ello, el ministerio considera absolutamente necesario modificar la regulación de las VTC en Baleares en previsión de otras decisiones judiciales que puedan derivarse de la sentencia del Tribunal Europeo.
El ministerio añade que la redacción de la legislación modificada implica la coordinación con los consejos insulares y partes interesadas del sector del transporte. Uno de ellos, claramente, es la comunidad de taxistas. Además del impacto que el cambio regulatorio tendría con respecto a Uber (u otras empresas similares), habría ramificaciones para los servicios de traslado en minibús en los aeropuertos.