Un AUMENTO de los tipos del IVA sobre las facturas de electricidad está detrás del aumento de la tasa de inflación en España hasta el 3,2% en marzo.
El dato provisional del Instituto Nacional de Estadística publicado el miércoles muestra un incremento del 0,4% respecto a febrero.
Hace un año, la tasa de inflación era del 7,5%.
La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos, sigue cayendo del 3,4% al 3,3%.
El Ministerio de Economía atribuye el aumento de la tasa base mensual a que los tipos del IVA sobre la electricidad pasaron del 10% al 21% después de casi tres años de reducciones.
La decisión del Gobierno de volver a los niveles impositivos anteriores se debe a la reciente caída del precio de la electricidad, en contraste con las medidas anticrisis cuando el precio del mercado mayorista se mantuvo por encima de los 45 euros por MWh.
Al IVA se suma la subida de los precios de los combustibles, que acumulan ya nueve semanas consecutivas de subidas ininterrumpidas.
“En este periodo, el petróleo ha avanzado en sentido contrario al de otros productos energéticos”, afirma Raymond Torres, director de asuntos económicos de Funcas.
Si bien la electricidad y el gas se han vuelto más baratos que los niveles previos a la crisis inflacionaria, los precios de la gasolina y el diésel han aumentado.
La razón principal son los recortes regulares de suministro por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para mantener altos los precios internacionales del petróleo.
El aumento de los precios de los alimentos continúa moderándose.
En marzo de 2023, la inflación de los alimentos era del 16,5%, pero la tasa del mes pasado fue de solo el 5,3%.
Los costes agrícolas han estado cayendo en los últimos meses, lo que aliviará la presión sobre los precios de los alimentos en las tiendas, según CaixaBank Research.