La Policía Nacional española ha llevado a cabo una operación conjunta con el Cuerpo Municipal de Madrid con redadas en 45 establecimientos de propiedad china, centrados en el distrito de Usera, en el sur de Madrid, que ha permitido descubrir casi medio millón de productos caducados. El botín incluía 400.000 tipos diferentes de dulces sin marcar.
La ‘Operación Intruso’ se llevó a cabo entre el 13 y 16 de diciembre junto a inspectores de seguridad y salud del Ministerio de Trabajo y Trabajo.
Un total de 22 personas han sido detenidas, y otras ocho han sido investigadas, por posibles delitos contra el medio ambiente, la propiedad industrial y la salud pública.
Los 45 establecimientos inspeccionados realizaban diversos tipos de actividades comerciales, incluida la venta de productos de belleza, cosméticos * incluido esmalte de uñas, restaurantes, lugares de ocio, albergues y salones de masajes.
La zona de Usera y Parla son las favoritas del empresariado chino.
Se estima que hay 60.000 ciudadanos chinos viviendo y trabajando en Madrid.
Se han confiscado unas 21.000 muñecas y juguetes falsificados.
En un salón de belleza, los agentes confiscaron unos 1.500 productos ilegales (lidocaína, enalapril y ácido hialurónico).
También se han incautado numerosos aparatos eléctricos de uso corporal. Estos artículos eran para tratamientos estéticos y de belleza, y podrían haber causado lesiones graves o quemaduras. También se confiscaron una selección de auriculares y secadores de uñas.
En otro de los locales allanados se utilizaron 135 gases fluorados para el tratamiento de residuos, pero su uso es ilegal sin un permiso especial debido al daño causado al medio ambiente.
Esta operación perseguía verificar la calidad legalmente exigida de los productos comercializados, así como de los servicios prestados, para garantizar los derechos de los consumidores. También tenía como finalidad verificar las condiciones laborales de los trabajadores de estos establecimientos.
La investigación continúa.