España había advertido que una actuación de los Flechas Rojas en Gibraltar, prevista para pocos días después de la de Menorca, era un “acto hostil”. Como resultado directo, el Ministerio de Defensa decidió eliminar ambas exhibiciones. Fue un duro golpe para los menorquines e incluso para los El que se había organizado para llevarse una fiesta de mallorca a Menorca para la exhibición. La actuación de los Red Arrows en Menorca la costeaba un grupo de residentes británicos.
Se decía que el gobierno español estaba furioso porque el equipo de élite actuaría en Gibraltar y, según informes de los medios, había amenazado con tomar las medidas necesarias si seguía adelante. Desafortunadamente, Menorca quedó atrapada en el fuego cruzado.
Según algunos informes de la época, el gobierno británico canceló la exhibición de Menorca porque no quería que los menorquines disfrutaran de lo que los gibraltareños no podían. Este último incidente demuestra que el sentimiento español respecto a Gibraltar no va a desaparecer y que España está dispuesta a tomar medidas a pesar de que Gran Bretaña es considerada un “buen amigo”.
En breve se firmará un acuerdo sobre el futuro de Gibraltar entre Gran Bretaña y España.