9cda9c91 0b3b 48c4 Bb3a 695ae3795866 16 9 Discover Aspect Ratio Default 0.jpg

Un día después de la citación judicial de Begoña Gómez, Pedro Sánchez buscó un golpe de efecto con la presencia de su mujer en el mitin que le aguardaba en tierras malagueñas. Inmerso en la recta final de la campaña de las elecciones europeas y sólo una jornada después de la publicación de otra carta, Sánchez intervino cuando los relojes ya habían atravesado las ocho y diez minutos de la tarde. Y allí, con el mar Mediterráneo a sus espaldas, el líder del PSOE dio la bienvenida a los socialistas con un grito izquierdoso, ya empleado en otra intervención anterior por Juan Espadas: «Bienvenidos, zurdos y zurdas». Y, a partir de ahí, se lanzó contra «los ataques de la internacional ultraderechista». «He sentido el compañerismo de la gran familia que es el PSOE: Gracias, de corazón, os lo agradecemos Begoña y yo; el camino socialista es el más duro y también el más justo», proclamó antes de incidir en que el camino del PSOE es «el que va a sacar adelante estos tres años la legislatura, pese a los ataques de la derecha de Feijóo y la ultraderecha de Abascal«.