Turista estadounidense queda conmocionada por su factura médica tras necesitar tratamiento de urgencia en España

Para los residentes de países como España o el Reino Unido, donde la atención sanitaria universal gratuita es una realidad, puede resultar fácil dar por sentados los privilegios de dicho sistema.

Es útil, entonces, considerar las experiencias de los estadounidenses cuando están en Europa, dado que a menudo quedan impactados –y gratamente sorprendidos– por lo que tienen que pagar y lo que no cuando buscan tratamiento médico.

Eso fue exactamente lo que le pasó a Erica Jackson Curran, una escritora independiente de Estados Unidos que ahora vive en Francia con su marido y su hijo.

Escribiendo en el Huffpostcontó cómo recientemente se encontró de vacaciones en España con un dolor en la cabeza después de haberlo golpeado contra el fondo de una caja fuerte de metal de un hotel.

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A Erica solo le cobraron 200 € por su visita a urgencias. Imagen: fernando zhiminaicela en Pixabay

“El dolor y la presión me mantenían despierta por la noche, junto con la ansiedad que me generaba buscar mis síntomas en Google”, explica.

Después de que un médico español le aconsejara a través de un servicio de chat que buscara ayuda médica para descartar una lesión cerebral, se dirigió a la sala de urgencias más cercana.

A su llegada, la recepcionista de habla inglesa le informó que tendría que pagar de su bolsillo la consulta, pero que luego su compañía de seguros de viaje le reembolsaría el dinero.

“Me preparé pensando en experiencias pasadas en hospitales estadounidenses”, escribe. “La visita a urgencias por dolores en el pecho que me costó una factura sorpresa de 2.500 dólares unos meses después. La biopsia de mama, en la que me obligaron a pagar casi 3.000 dólares por el privilegio de averiguar si el bulto que tenía en el pecho era canceroso o no”.

Y todo eso, explica, además de su prima familiar anual de 12.000 dólares.

Pero al final se sorprendió al descubrir que le iban a cobrar sólo una tarifa fija de 200 euros por su visita a urgencias.

El médico que la vio también la mandó a hacer una tomografía computarizada y le recetó un analgésico español común tras concluir que no había daño cerebral y que los dolores de cabeza probablemente se debían sólo a ansiedad y tensión.

“Al hacer el check out en la recepción, me preparé para el total general, sabiendo por amarga experiencia que una tomografía computarizada puede costar miles de dólares en los EE. UU.”, escribe. “Me llevé una grata sorpresa cuando la recepcionista me dijo que el total final de mi visita a urgencias era de 729 €”.

Erica añade que se sintió “abrumada por el alivio” por el total final y también “consolada” al saber que su aseguradora le devolvería el dinero.

“También me sentí triste y frustrada al pensar en las deficiencias extremas de nuestro sistema de salud en los EE. UU.: cómo incluso una visita básica al médico viene con la preocupación de no saber cuánto tendrás que pagar para obtener la atención que necesitas”, agrega.

“Con demasiada frecuencia, los estadounidenses deben elegir entre priorizar su salud o su estabilidad financiera”, concluye.

Algo que los que tenemos la suerte de vivir en España no tenemos, afortunadamente, que hacer.