El número de personas que trabajan en la nómina del gobierno actualmente supera al número de personas que trabajan en el sector privado en España.
Cifras recientes muestran que 18,21 millones de personas en España reciben actualmente ingresos estatales a través de pensiones, salarios del sector público o prestaciones sociales.
Esto se compara con los 17,69 millones de personas que ganan a través de la empresa privada, el Objetivo informes.
Este preocupante hito marca un momento crucial en la economía del país y pone de relieve las crecientes preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera futura, con el envejecimiento de la población española en el centro del problema.
El número de pensionistas se ha disparado a 9,2 millones en agosto, lo que equivale al 44% de la población activa de sólo 21,6 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadística de España (INE).
Con solo seis de cada diez personas económicamente activas de una población total de 48,8 millones, esto significa que menos de la mitad de los españoles están asumiendo los pagos de pensiones del país, que ahora superan los 12.800 millones de euros al mes.
Y en un giro irónico aún mayor, el gasto estatal en pensiones está creciendo a un ritmo más rápido para los jubilados del sector público que para los del sector privado.
Pensiones de los funcionarios públicos, según la legislación española Clases pasivas El sistema cuenta actualmente con casi 711.000 beneficiarios, lo que supone un coste para el Estado de 1.570 millones de euros mensuales.
De la población española que paga estas pensiones, casi la mitad de los contribuyentes a la Seguridad Social (46%) tienen ahora más de 45 años, lo que demuestra hasta qué punto está desequilibrada la demografía española.
Hace cinco años, esta cifra era del 41%, lo que generaba inquietudes sobre cómo el Estado apoyará a un grupo cada vez mayor de jubilados.
Mientras tanto, los datos de agosto de 2024 muestran que 1,8 millones de personas en España estaban en el paro (prestaciones por desempleo) y otros 1,96 millones de personas, repartidas en 649.000 hogares, dependen del Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Para aumentar aún más la presión, la propia fuerza laboral del sector público también ha crecido un 12% desde diciembre de 2023 hasta más de 3,6 millones de personas, incluidos empleados de empresas públicas y gobiernos centrales y regionales.
El crecimiento descontrolado de la nómina gubernamental contrasta marcadamente con el crecimiento económico generalmente positivo del que goza España.
Esta semana, el banco central de España mejoró su pronóstico para el desempeño económico de 2024 desde un ya saludable 2,3% a un 2,8% que rompería la eurozona.
Esto después de registrar un crecimiento del 2,5% en 2023, más que cualquier otra gran economía de Europa.
La mayor parte de este crecimiento se ha producido en el sector turístico, con la aprobación ininterrumpida de nuevos proyectos hoteleros y de complejos turísticos. Sin embargo, este tipo de empresas tienden a generar empleos de servicios estacionales y “precarios”.
El sector representa casi 3 millones de empleos en España, un 3,5% más que el año pasado.
Mientras tanto, el desempleo ha ido cayendo a largo plazo, y más recientemente bajó un 1,02% hasta el 11,27% en el segundo trimestre de este año.
En comparación con los tres meses anteriores, el número de desempleados disminuyó en 222.600, alcanzando los 2.755.300.