“El soberanismo tiene la misión de hacer un giro de 180 grados para fortalecerse […] esto no puede esperar cuatro años”. Con este mensaje se ha dirigido el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Anticha lo 180.000 socios, recién estrenado el 2025. De hecho, se trata de un aviso que va más allá de la propia entidad y emplaza a todas las organizaciones, partidos y sociedad civil a trabajar ya para volver a aupar las fuerzas del movimiento, tras la pérdida de mayoría independentista en las pasadas elecciones y la ruptura de la unidad.
El anuncio es claro: el soberanismo debe empezar a ponerse manos a la obra en la actual legislatura para “abrir nuevos escenarios” que preparen al movimiento para los próximos años. “Los próximos cuatro años son determinantes para reordenar el rumbo del catalanismo y posibilitar nuevos escenarios futuros para la conquista de la libertad”, desliza Antich.
Desde Òmnium señalan que el “ciclo político” que ha protagonizado la agenda esta última década ha terminado, y que para el bien del independentismo es necesario volver a buscar un rumbo que pase por la acción conjunta. “Es urgente cambiar esta inercia a la deriva”, sostiene Antich, quien asume que la situación actual del soberanismo es de “desánimo y frustración“.
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En este contexto, en Òmnium llevan meses trabajando para definir una nueva ruta propia que sitúa la lucha por la “construcción nacional” como prioridad con dos ejes estratégicos: la lengua catalana y la cohesión social.