El nuevo episodio de The Bold and the Beautiful comienza con Luna llevándose bien con Remy, practicando sus disparos. Este último se sorprende al ver a Luna mejorando con cada disparo que toma.
Además, el berrinche de Luna y su odio por Steffy Sobre Remy. Luna le pide a Remy que la acompañe a su departamento, donde podría llevar a Remy a su plan para matar a Steffy. Este último planea dar un paso atrás y no entrar en ningún plan con Luna, considerando sus intenciones malvadas.
Mientras tanto, Poppy se encuentra con Finn. Ella le dice que su hija está en algo grande. Li la corrige y dice que Luna es solo su hija y no la de Finn, a pesar de la prueba de ADN. Poppy no entra en la charla de odio y le dice a Finn que había venido a advertirle contra los actos de Luna, lo que puede volverse perjudicial para su esposa.
Por otro lado, Steffy está trabajando con su padre y discutiendo los temas relacionados hasta que se convierta en Luna Talk. Steffy le aseguró a Ridge que ella y Finn habían aclarado a Luna y que no los molestaría de aquí en adelante. A medida que continúa la charla de padre-hija, Taylor entra.
Ella sugiere que Luna necesitaba terapia. Steffy revela que Finn lo había sugerido, pero si se acercara a Luna, ella lo pensaría como una oportunidad para ingresar a la familia.
Poco después de que Remy se vaya, Luna se sorprende al encontrar a su madre en la puerta. Ella de mala gana deja entrar a Poppy. La felicidad de Luna desapareció tan pronto como se dio cuenta de que su madre había venido a encontrarse con ella después de recibir una llamada de Sheila y no recuperarse.
Luna afirma que no importa si su madre no la quería, porque estaba segura de que su padre sí, si no era por Steffy. Las declaraciones dejan tensa a la amapola.