NVIDIA y AMD remitirán el 15% de las ventas de chips de IA de China

Nvidia y AMD acordaron remitir el 15% de sus ingresos por ventas de AI Chip en China directamente al gobierno de los Estados Unidos, una medida que se produce menos de dos meses después de que Washington facilitara ciertas restricciones de exportación de semiconductores al mercado chino.

El acuerdo cubre los chips H20 H20 de NVIDIA y AMD, ambos ahora obligatorios para obtener licencias de exportación. Estos chips son versiones de menor especificación de los diseños de vanguardia que actualmente dejan líneas de producción estadounidenses, en línea con nuevas reglas que requieren un rendimiento reducido para las exportaciones a China. Si bien el acuerdo vuelve a abrir el acceso a uno de los mercados informáticos más lucrativos del mundo, también impone un costo elevado: un impuesto sobre las ventas de 15% sin precedentes.

Para Nvidia, China ha representado a decenas de miles de millones de dólares en posibles ingresos anuales. Este impuesto comprimirá los márgenes de ganancia significativamente, funcionando como un impuesto no convencional que funneliza los ingresos directamente a Washington. Los funcionarios estadounidenses presentan la política como una ley de equilibrio, lo que permite a las empresas estadounidenses mantener la presencia del mercado mientras mantiene la supervisión sobre los flujos de semiconductores avanzados y la generación de un nuevo flujo de ingresos federales.

Sin embargo, el acuerdo plantea preguntas estratégicas más amplias. Incluso con los límites de rendimiento, estos chips podrían reforzar la IA y las capacidades informáticas de China, reduciendo la brecha tecnológica con los Estados Unidos con el tiempo. En efecto, Washington ha sancionado las continuas ventas de chips de rendimiento de segundo nivel mientras salvaguardan los diseños más avanzados. La medida refleja el reconocimiento de que China ya se ha establecido como el segundo jugador más grande del mundo en el sector, aprovechando la innovación nacional y posiblemente insumos externos indirectos.

Los formuladores de políticas estadounidenses ahora parecen estar apuestas que maximizar los ingresos fiscales de estas ventas ayudará a financiar el impulso de Estados Unidos en la vanguardia de la tecnología de semiconductores. Si esta estrategia no convencional tendrá éxito probablemente se aclarará solo durante el próximo año o más.

En última instancia, la decisión subraya un cambio en el comercio global de IA, desde la competencia directa del mercado hasta un espacio disputado donde la estrategia geopolítica y la ingeniería financiera se entrelazan. El momento del anuncio, junto con la posibilidad de renovados acuerdos de tecnología entre Estados Unidos y China, sugiere que estos desarrollos son parte de un juego estratégico mucho más complejo.