Más de un millón de inquilinos en España que firmaron contratos de alquiler en 2020-21 deben renovarlos en algún momento del próximo año, lo que significa que muchos de ellos podrían enfrentar aumentos de precios o incluso el desalojo.
Hasta 1,6 millones de inquilinos corren el riesgo de ser desalojados o de sufrir aumentos de precios cuando sus contratos finalicen el próximo año.
Según datos de un documento interno del Ministerio de Consumo con datos de la Agencia Tributaria. En 2021 se firmaron 632.369 contratos de alquiler, y la gran mayoría expirarán en 2026 una vez superado el plazo legal de arrendamiento de cinco años marcado por la ley.
Esto significa que los inquilinos se verán obligados a renovar sus contratos con alquileres más altos o, en otros casos, podrían verse obligados a buscar nuevas viviendas en un mercado cada vez más tenso donde los precios siguen disparándose en todo el país.
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Esta tendencia, denominada ‘la gran renovación del alquiler’ en el sector inmobiliario según informa la Cadena SER, ya ha comenzado a finales de 2025.
Esto se debe a que, inmediatamente después de la pandemia –entre 2020 y 2021– se firmaron una gran cantidad de contratos que, si bien se han actualizado anualmente, han tenido incrementos limitados a la evolución del IPC, una medida de la inflación, según la ley vigente en ese momento.
Ahora, cuando expiren, los propietarios son libres de fijar el precio que consideren apropiado.
El partido de extrema izquierda Sumar, socio menor de coalición en el gobierno con los socialistas (PSOE), ha pedido al gobierno que renueve automáticamente estos contratos de alquiler al precio acordado hace cinco años, incrementado por el IPC.
Informe de El Economista Citando al portal de vivienda Fotocasa, se sugiere que el 43 por ciento de los propietarios cuyos contratos de alquiler vencen en 2026 afirman que retirarán sus pisos del mercado a largo plazo.
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El dieciséis por ciento dice que se trasladará al mercado de alquiler de temporada, el 11 por ciento al mercado turístico y el 6 por ciento al mercado de alquiler de habitaciones.
El veintitrés por ciento también aumentará sus precios.
“El mercado del alquiler se está secando”, afirma María Matos, responsable de estudios de Fotocasa, y añade que la situación empeorará el próximo año, cuando muchos de los contratos de alquiler firmados al amparo de la nueva Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) de 2019 expirarán.
“Preguntamos a los propietarios qué harán con sus propiedades cuando expiren los contratos firmados bajo la LAU, y el 43 por ciento nos dijo que retirarán sus propiedades del alquiler a largo plazo”, dijo Matos.
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