El Tribunal Superior pone fin a la batalla legal por la reapertura del paseo marítimo de Cabo Roig

La impugnación judicial se centró en el proyecto municipal aprobado para crear un enlace peatonal de aproximadamente 30 metros para conectar dos paseos existentes, tramo que ya está abierto al público.

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha desestimado el recurso final interpuesto por los vecinos de la urbanización Bellavista de Orihuela contra la reapertura del paseo marítimo que une La Caleta y Cabo Roig, que fue reabierto al uso público por el Ayuntamiento de Orihuela en agosto.

La sentencia confirma la sentencia anterior dictada por el Tribunal Administrativo de Elche y avala no sólo la reapertura del tramo de 30 metros que llevaba años cerrado y reabierto este verano, sino también las obras de mejora que aún están pendientes de licitación y que permitirán mejorar la accesibilidad del trazado.

La impugnación judicial se centró en el proyecto municipal aprobado para crear un enlace peatonal de aproximadamente 30 metros para conectar dos paseos existentes, tramo que ya está abierto al público.

Trabajos aún pendientes

El proyecto destacado cuenta con un presupuesto de 57.867 euros, que cubren el derribo parcial de los cerramientos limítrofes -ya ejecutado tras la primera sentencia judicial-, así como mejoras de accesibilidad para personas con movilidad reducida. Estas incluyen la construcción de rampas en los puntos de acceso norte y sur (las sillas de ruedas y los vehículos de movilidad actualmente no pueden usar esta sección), la instalación de elementos de seguridad a lo largo del borde del acantilado frente al mar y la eliminación de la infraestructura de iluminación ubicada en terrenos privados que ahora están expuestos a los peatones.

Según fuentes del consistorio, todas estas obras aún están pendientes de licitación y adjudicación.

Los afectados por la expropiación del terreno –una comunidad de propietarios y una empresa privada– recurrieron la sentencia del juzgado de Elche dictada en mayo de 2025. Sin embargo, el Ayuntamiento optó por ejecutar esa sentencia sin esperar a la resolución del recurso, que se dictó a finales de noviembre. El municipio no había hecho público que el fallo hubiera sido apelado.

Los recurrentes argumentaron que el Ayuntamiento carecía de competencia para realizar obras en terrenos sujetos a servidumbres de tránsito y protección costeras conforme a la Ley de Costas. También alegaron que no se requería una declaración explícita de interés público para la expropiación y calificaron la acción municipal como un acto administrativo ilegal.

La impugnación judicial se centró en el proyecto municipal aprobado para crear un enlace peatonal de aproximadamente 30 metros para conectar dos paseos existentes, tramo que ya está abierto al público.

Todas las autorizaciones necesarias vigentes

El tribunal rechazó todos estos argumentos. A su juicio, consideró que el Ayuntamiento sí tiene competencia legal para aprobar y ejecutar el proyecto, máxime que había obtenido todas las autorizaciones necesarias tanto del Servicio Provincial de Costas del Ministerio para la Transición Ecológica como de la Dirección General autonómica de Puertos, Aeropuertos y Costas.

En cuanto al interés público, el tribunal dictaminó que éste queda “implícitamente establecido mediante la aprobación del proyecto de obra municipal”, tal y como establece el artículo 10 de la Ley de Expropiación Forzosa de España. La sentencia destaca que el proyecto no consiste en la construcción de un nuevo paseo, sino en la reapertura de un paseo preexistente y de uso público durante muchos años, garantizando así un derecho de paso peatonal legalmente establecido.

El TSJCV también desestimó las acusaciones de que las obras se habían realizado ilegalmente al señalar que se siguió un completo procedimiento administrativo que incluyó las debidas notificaciones, audiencias a los interesados ​​y un proceso de información pública publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante.

Con esta sentencia, el proyecto municipal ahora puede seguir adelante, permitiendo al Ayuntamiento proceder con las obras restantes, que, según afirma, restaurarán el espacio público y mejorarán la accesibilidad peatonal a lo largo de la costa de Orihuela.