Colegios de Orihuela en crisis: Los fallos de mantenimiento ponen en riesgo la salud de los niños

Colegio Orihuela Costa nº 20

La dirección de la Escuela N° 20 alerta de numerosas deficiencias en las instalaciones que “ponen en riesgo la seguridad física de los niños”, a menos de un año de su apertura.

Los colegios de Orihuela se están viendo desbordados por la falta de mantenimiento, lo que genera problemas diarios que afectan a toda la comunidad educativa. Así se refleja en la avalancha de denuncias formales recibidas por el Ayuntamiento durante el último mes.

Aunque esta situación ha persistido durante años, ha empeorado recientemente debido a problemas adicionales con los sistemas de calefacción, llevando la frustración más allá del Departamento de Educación y poniendo el foco de atención directamente en la Oficina del Alcalde.

Uno de los casos más llamativos es el de la Escuela N° 20, la tercera escuela de la costa, que ya presenta numerosas deficiencias a pesar de llevar menos de un año abierta.

La dirección del colegio ha informado al Ayuntamiento de que el estado de las instalaciones supone un riesgo real para la seguridad de los alumnos.

Entre los problemas reportados se encuentran: grietas en la cancha polideportiva que aumentan el riesgo de caídas y lesiones; un cerco perimetral deteriorado con malla suelta que compromete la privacidad y un poste dañado que podría caerse; la ausencia de bebederos adecuados, actualmente reemplazados por grifos expuestos con tuberías visibles que los niños manipulan y rompen fácilmente, creando riesgos de accidentes; contenedores de basura rotos que no se pueden vaciar adecuadamente, lo que contribuye a la acumulación de suciedad en el patio de recreo; y una superficie de juego en mal estado, con suciedad acumulada afectando los estándares de higiene y salubridad.

Otras preocupaciones incluyen una cerca rota alrededor del patio de recreo de la escuela con clavos visibles que podrían causar lesiones graves, y una cantidad excesiva de piedras en el patio de recreo, lo que frecuentemente provoca incidentes cuando los estudiantes las arrojan durante los descansos.

A todo esto se suma la falta de áreas de sombra en los espacios al aire libre, particularmente en el patio de juegos donde los estudiantes pasan su tiempo libre y participan en actividades al aire libre. Esta deficiencia se vuelve especialmente grave durante los meses más calurosos, exponiendo a los niños a riesgos para la salud como insolación, desmayos, mareos, deshidratación e incluso quemaduras por exposición prolongada al sol.

“Al tratarse de niños, muchos de ellos muy pequeños y con capacidad limitada para reconocer síntomas de alerta, creemos que esta situación representa una falta de condiciones básicas de seguridad y bienestar. Afecta directamente el normal desarrollo de la jornada escolar y el derecho de los estudiantes a un ambiente educativo seguro”, enfatiza la carta.

Riesgos de seguridad

“Todas estas deficiencias ponen en riesgo la integridad física de niños y niñas”, concluye el documento. La escuela afirma que ha actuado “con responsabilidad, cautela y dentro de su ámbito de autoridad, documentando los problemas e intentando minimizar su impacto”. Sin embargo, advierte que “la persistencia de estos problemas y la falta de soluciones estructurales hacen imposible seguir soportando esta carga sin apoyo institucional”.

Por ello, el colegio insta al Ayuntamiento a adoptar medidas urgentes y eficaces, advirtiendo que “si estas situaciones comportaran daños a los alumnos, el colegio habrá agotado todas las vías de actuación disponibles, y la responsabilidad recaerá en la autoridad competente”.

Padres y profesores se manifiestan frente al colegio Playas de Orihuela

Aulas peligrosamente frías

La Asociación de Padres (AFA) del CEIP Playas de Orihuela también ha lanzado un llamamiento urgente para expresar la preocupación pública por los continuos problemas en las calderas que amenazan el bienestar de los alumnos. A pesar de múltiples avisos formales al Ayuntamiento a lo largo de 2025 informando de una caldera que no funciona y falta de suministro de gas, incluidos los impactos en Early Years, no se ha confirmado ninguna solución.

Las temperaturas invernales, a menudo tan bajas como 3°C, dejan las aulas peligrosamente frías. Las familias han recurrido a calentadores eléctricos, pero el sistema eléctrico de la escuela no puede soportarlos de manera segura, lo que provoca cortes.

El Ayuntamiento afirma desde hace tiempo que está tramitando el asunto pero todavía no ha habido avances. La AFA insta a tomar medidas urgentes para garantizar condiciones de aprendizaje seguras y adecuadas.

Reunión solicitada

Las deficiencias de mantenimiento son evidentes en todo el municipio. La dirección del CEIP Virgen de los Desamparados ha solicitado una reunión con todos los equipos directivos del colegio para abordar el estado de mantenimiento, tal y como se hizo a principios del año pasado.

En aquel momento, el concejal de Educación, Vicente Pina, afirmó que un nuevo contrato de mantenimiento, el primero de este tipo, tendría un presupuesto de alrededor de un millón de euros, según estimaciones. La intención era que estuviera operativo en los últimos cuatro meses del año, lo que aún no ha sucedido.

El mismo colegio ha vuelto a solicitar la poda y retirada de ramas de árboles en diversas zonas del campus -especialmente en Educación Infantil- por motivos de seguridad para los alumnos. El colegio destaca que esta solicitud está en curso desde junio de 2024 sin respuesta alguna.

Las familias de las escuelas Miguel Hernández y Andrés Manjón también han presentado quejas formales, destacando numerosos problemas no resueltos que se han acumulado durante meses o incluso años. Estas incluyen plomería, electricidad, albañilería, carpintería, aire acondicionado y otras tareas básicas de mantenimiento.

Sostienen que esta situación constituye un incumplimiento por parte del municipio de sus obligaciones en materia de mantenimiento de las instalaciones educativas. En consecuencia, solicitan una reunión con el Departamento de Educación y la implementación de un plan de mantenimiento municipal con un cronograma claro, responsabilidades definidas y tiempos máximos de respuesta.

Fugas e inundaciones

También continúan surgiendo quejas en otros colegios, incluyendo daños en pisos y puertas rotas en el colegio de Hurchillo, solicitudes de reparaciones de plomería y electricidad en el CEIP Nuestra Señora de Monserrate de Molins, y hasta tres quejas formales por daños en el Centro de Educación Especial Antonio Sequeros.

Entre los problemas reportados se encuentran las baldosas del piso hinchadas por los daños de la tormenta, lo que impide que las puertas funcionen correctamente.

Las fuertes lluvias de mediados de diciembre también han provocado filtraciones en el colegio de Hurchillo, donde el agua está deteriorando aún más una zona en construcción que está paralizada desde febrero de 2023.

Se han reportado aulas inundadas en los colegios Villar Palasí y Virgen de la Puerta, donde también hay problemas de humedades, un techo parcialmente derrumbado y numerosas persianas rotas que no han sido reparadas desde septiembre.