La ONG Caminando Fronteras ha denunciado la desaparición de al menos tres pequeñas pateras que transportaban a 81 migrantes, entre ellos dos bebés y una decena de mujeres, que habían zarpado en los últimos días de Argelia con destino a Baleares. Las tres desapariciones, que han sido denunciadas por los familiares de las posibles víctimas, se producen cuando 410 migrantes a bordo de 23 embarcaciones han llegado a la región esta semana.
Según Helena Maleno, responsable de Caminando Fronteras, basándose en la información disponible, dos de estas pateras partieron de las costas de Argelia el pasado domingo. Uno de ellos llevaba a bordo a 29 personas de origen subsahariano y el segundo, a otros 30 subsaharianos, entre ellos tres mujeres y dos bebés. El tercer barco reportado como desaparecido zarpó el martes con 22 personas a bordo, entre ellas siete mujeres. Todos eran ciudadanos somalíes excepto uno, que era de origen sudanés.
“Las familias están muy angustiadas. Y las de las personas que se fueron el domingo lo están aún más, porque ya deberían haber sido localizadas o rescatadas”, dijo Maleno a Europa Press. El activista subrayó que las dificultades que enfrentan los migrantes durante la travesía son mucho peores para los bebés. “El mar, el frío, la hipotermia, la comida… Es una situación de mucho riesgo”, advirtió.
La organización está en contacto con las familias de las potenciales víctimas, que se han puesto en contacto con ellas al no tener noticias suyas a pesar de haber transcurrido varios días desde que zarparon de Argelia, y les ofrecen apoyo. También han trasladado esta información al Servicio de Salvamento Marítimo para que eventualmente puedan realizar la búsqueda de estas embarcaciones. Por ejemplo, han facilitado el número de teléfono de uno de los migrantes a bordo de la patera que partió el martes, que, sin embargo, no responde.
“Están llegando muchos barcos y siempre estamos preocupados por los que se quedan en el camino por fallos de motor o por mala calidad. Muchos de ellos son de africanos subsaharianos, que viajan en las peores condiciones”, afirmó Maleno.
Según el informe “Seguimiento del Derecho a la Vida” que elabora anualmente Caminando Fronteras, en 2025 al menos 1.037 migrantes desaparecieron al intentar cruzar la llamada ruta argelina, que conecta el país norteafricano con Baleares y la costa oriental continental.
Según la ONG, Baleares se ha convertido en la parte ‘más peligrosa’ de este viaje y es ahora un ‘laboratorio de la necrofrontera’, es decir, ‘un espacio donde convergen la criminalización, la necropolítica y la progresiva erosión del derecho internacional, especialmente para la protección del derecho a la vida’.