Hay más de 12 millones de perros y gatos sin hogar que luchan por sobrevivir en las calles de Perú. Esquivan el tráfico, sobreviven a base de sobras y, a menudo, sufren enfermedades dolorosas. Cada nueva camada de gatitos y cachorros significa que nacen más animales en una comunidad sin los recursos para cuidarlos. Pero una devota voluntaria de PETA, Maru Vigo, y su pequeño pero poderoso equipo, Voluntarios de PETA en Lima, están trabajando incansablemente para ayudar a limitar la crisis de sobrepoblación animal en Perú, un paso a la vez.
Cómo una persona puede generar un gran impacto en los animales
Desde 2014, ha coordinado personalmente cada detalle de estas clínicas de esterilización/castración desde que comenzaron en 2014. Desde conseguir equipos veterinarios hasta reunir voluntarios y educar a los tutores, Maru lo hace todo. Sus clínicas de esterilización de gran éxito han garantizado que 2.577 perros y gatos (y sus posibles crías) no contribuyan a la crisis de superpoblación animal.
En la clínica más reciente, celebrada el 8 de febrero de 2026, 35 perros y gatos fueron esterilizados o castrados. Cada paciente fue operado cuidadosamente, envuelto en un protector abdominal posoperatorio, se le dio tiempo para recuperarse bajo la atenta mirada de los veterinarios, se le tatuaron, se les administraron medicamentos posoperatorios y se les realizó un control de bienestar al día siguiente.

La esterilización y castración marcan una gran diferencia: sólo una perra inalterada y su descendencia pueden producir 67.000 cachorros en sólo seis años. ¡En siete años, una gata y su descendencia pueden producir 370.000 gatitos! En tan solo un día, Vigo y su equipo ayudaron a evitar que aproximadamente 2.345.000 animales nacieran sin hogar.

Puedes ayudar a marcar una gran diferencia con una pequeña donación
Clínicas temporales como estas en toda América Latina reducen el sufrimiento durante generaciones. Cada cirugía de esterilización o castración significa que menos animales nacen con hambre, enfermedades y abandono. Tu donación al Fondo de Compasión Global de PETA hace posible este trabajo que cambia vidas.