Alquileres en barrios marginales de Orihuela en el corazón de la raqueta de residencias – The Leader

Los fiscales están investigando a la empresa inmobiliaria Marcos Real State SL, conocida localmente como The Marcos Brothers, por acusaciones de que ayudó a extranjeros a obtener registros de residencia ilegales en Orihuela alquilando habitaciones en condiciones supuestamente miserables y hacinadas.

El motivo del caso fue una denuncia del Ayuntamiento de Orihuela, que afirma haber detectado un fuerte aumento de solicitudes registrales vinculadas a inmuebles gestionados por la empresa.

Según el ayuntamiento, la empresa supuestamente utilizó contratos de alquiler de habitaciones para ayudar a los inquilinos extranjeros a inscribirse en el registro municipal, un paso clave que puede utilizarse para acceder a los servicios públicos y comenzar los trámites relacionados con la inmigración.

Se dice que la empresa está dirigida por los hermanos Ezequiel y Fabián Mardos García.

Según los informes, los inspectores del ayuntamiento y las visitas de la policía descubrieron condiciones deplorables en el interior de uno de los edificios de la calle Pintor Agrasot. Durante una inspección realizada el 29 de septiembre de 2025, los agentes encontraron 16 habitaciones en alquiler en una propiedad que, según se decía, no tenía extintores de incendios, ni plan de evacuación, ni señalización de seguridad, cableado eléctrico deficiente y áreas compartidas insalubres.

Una segunda inspección realizada el 7 de noviembre de 2025 supuestamente reveló un grave hacinamiento, con alrededor de 12 personas en la planta baja, de 9 a 10 en el primer piso y un número similar en el segundo.

Los informes policiales citados en la denuncia describen condiciones de vida deficientes, incluido un baño compartido en malas condiciones, una cocina sucia, habitaciones pequeñas con colchones en el suelo, pocos muebles y mala ventilación.

El Ayuntamiento cree que los contratos de alquiler pueden haberse utilizado para asegurar de manera fraudulenta registros de residencia, lo que podría permitir a los inquilinos reclamar beneficios o iniciar procedimientos administrativos de inmigración.

El consistorio ha solicitado a la Fiscalía de Orihuela que investigue posibles falsificaciones documentales y otras prácticas fraudulentas vinculadas a las inscripciones.

Los fiscales ahora deben decidir si las pruebas constituyen un delito penal y si se deben iniciar procedimientos formales contra los responsables.