La pericial clave de juicio contra el ex ministro José Luis Ábalos en el Tribunal Supremo ha permitido rescatar y reproducir ante los siete magistrados que componen el tribunal los mensajes y audios analizados por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que han servido para sentarle en el banquillo junto al que fuera su asesor, Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama.
El jefe de la Unidad de Delitos Económicos, el teniente coronel Antonio Balas, ha comparado junto a otros agentes para ser interrogados sobre sus pesquisas por bloques temáticos: pagos de Aldama a Koldo y el exministro, pagos de la vivienda de Plaza de España, contratos de mascarillas, contratación de Jésica Rodríguez y Claudia Montes, rescate de Air Europa y licencia de Villafuel.
La defensa de Aldama ha intentado poner en cuestión algunas de sus apreciaciones aludiendo a matizaciones realizadas posteriormente por el empresario una vez alcanzado un acuerdo de colaboración con la Fiscalía, mientras que los abogados de Ábalos (Marino Turiel) y sobre todo la de Koldo (Leticia de la Hoz) han tratado de desacreditar el análisis de la Guardia Civil por la falta de relación de algunas de las conversaciones con actuaciones concretas atribuidas a sus defendidos. “No son términos hipotéticos”, respondió Balas en una de las ocasiones en las que las defensas cuestionaban las conclusiones de su investigación.
Según los agentes, el primer pago a Koldo García se registró el 18 de octubre de 2019, con una nota manuscrita que refleja un desglose de gastos y que incluye una referencia a “Grandu 11.500”. Balas ha recordado que Aldama se refiere a Koldo como ‘grandullón’ de manera repetida, a lo que se suma que un poco antes, el 20 de septiembre de 2019 en otro mensaje entre Aldama y sus socios se habla de “chistorras” (500 euros) para ‘K’ (Koldo) que sumadas darían 10.000 euros (la cantidad que mensualmente habría recibido el asesor). En otra conversación con un empresario venezolano, el comisionista habla de la necesidad de “engrasar la máquina”, lo que se relacionan con la financiación de parte de las mordidas.
En un momento dado, el pago mensual de 10.000 lo empieza a recibir Joseba, hermano de Koldo, aunque desconoce la razón que tuvo que “pasar algo” para que si ocurriera. Las comunicaciones se realizan por las “cafeteras” (teléfonos seguros), pero también utilizan dispositivos habituales y ello les permite llegar a la periodicidad de estos pagos. También puede seguirse, por sus mensajes, cómo Joseba viaja a República Dominicana en dos ocasiones para recoger cada vez 10.000 euros en efectivo y se han escuchado los audios con la empleada de uno de los socios de Aldama que le entregó el efectivo.
Ante las dudas planteadas por las defensas sobre los pagos a Koldo, Balas concluye que el asesor ministerial ingresó un total de 292.000 euros en efectivo que pudieron acreditar por sus mensajes, pasando además a manejar los gastos de su jefe José Luis Ábalos. El último pago acreditado se sitúa en septiembre del 2022, ya con Ábalos fuera del Ministerio.
El juicio se reanudó por la tarde con el interrogatorio a los peritos de la Guardia Civil en relación con el pago del piso en la Plaza de España que realizó su pareja, Jésica Rodríguez. La relación se expandió entre 2018 y 2022, cuando Ábalos “le bloqueó el contacto” a esta mujer en su teléfono móvil. Las evidencias se centran en las gestiones del socio de Aldama, Alberto Escolano, para alquilar lo que llaman “la casita de novios” para el uso de ambos. Permaneció en el inmueble durante tres años, lo que generó un alquiler total de 90.000 euros.
Sobre el conocimiento por Ábalos de esta circunstancia, los peritos destacan la incidencia que tuvo Rodríguez con una nunca que hacía ruidos, y para solucionarlo se dirige directamente a Koldo, que luego se pone en contacto con el hoy exministro para hablar de la compra de un nuevo electrodoméstico. También han destacado contactos directos entre Rodríguez y Ábalos sobre el tema del piso de los que Ábalos hace pantallazo y reenvía a Koldo para que le ponga solución. Lo que paga Aldama a través de su “testaferro”, en opinión del teniente coronel Balas, es “el acceso a Ábalos, porque entiende que eso es comprar la voluntad del ministro”
Un alto cargo de Adif señala la “altivez y soberbia” de Jésica Rodríguez / PE
La Orden ministerial para comprar 8 millones de mascarillas es de 20 de marzo de 2020, pero cuatro días antes la trama ya ha acordado adjudicar la compra de ese material (se tuvo que pasar de 4 a 8 millones de mascarillas) por parte de la empresa avalada por Aldama, según acredita la UCO por las comunicaciones intervenidas. Los agentes de la UCO mantienen que Soluciones de Gestión tenía disponibilidad de vender 20 millones de tapabocas y esta es la cantidad (19,8 millones en realidad) que finalmente logran “colocar” entre Puertos del Estado, Adif, Interior y las comunidades de Baleares y Canarias.
Además, la relación entre Aldama, Koldo y Ábalos (por la capacidad de decisión del ministro) era anterior a estos contratos, y se venía alimentando con los pagos mensuales acreditados al asesor ministerial por parte del comisionista o empresarios de su entorno, según los agentes. “La decisión de contratar con Soluciones de Gestión parte del ministro”, insistieron los peritos, y como consecuencia de ello en las empresas de Aldama entraron 6,7 millones de euros que facturó a Soluciones de Gestión por las adjudicaciones de compra de mascarillas.
El juicio ha pasado entonces a analizar las contrataciones de la expareja de Ábalos, Jésica Rodríguez y de la que fuera miss Asturias de más de 30 años Claudia Montes en las empresas públicas como Ineco y después Tragsatec en el caso de la primera y Logirail en el de la segunda. Los agentes han destacado la relación de mensajes entre Koldo y la entonces presidenta de ADIF Isabel Pardo de Vera para conseguir el puesto para Jésica, “porque si no el jefe me corta los huevos”. El fiscal jefe les ha pedido entonces ahondar en las evidencias de la gestión teniendo en cuenta que “esta segunda alternativa no se produjo”.
En el caso de Claudia Montes, los agentes han destacado el mensaje de WhatsApp en el que el exministro señala a Koldo si “a la de Gijón no la pueden contratar en Renfe, Adif o alguna de sus subcontratas”, a lo que Koldo responde: “Sí, lo arreglo”. También constantes mensajes de agradecimiento de esta mujer por el trabajo obtenido, aunque se queja de su situación laboral y de que se le va a abrir un expediente por no ir a trabajar, y entonces el asesor ministerial interviene para solucionarlos. “Es que la hacen supervisora”, subrayó el investigador ante la Sala.
También a preguntas del fiscal jefe Anticorrupción los agentes han relacionado el rescate de Air Europa con la elaboración de una nota de prensa, con implicación directa del ministro Ábalos, para dar a conocer que “el Gobierno está implicado y tranquilizar a los inversores” de Globalia que deja “muy contentos” a los abogados de la compañía. A cambio, el entonces ministro de Transportes disfrutó de unas vacaciones en un inmueble de lujo llamado Villa Parra, en Marbella. “Esto te va a salir gratis”, le dijo al ministro su asesor.
Ya en la sesión de la mañana, los agentes se refirieron a este rescate señalando que iba a darse cuenta a través de ICO aunque finalmente la trama logró llegar a la entonces ministra de Economía, Nadia Calviño, y la ayuda de 475 millones llegó por la SEPI. “Ábalos era una persona muy cualificada, y Koldo se movía extremadamente bien en los diferentes ambientes”, defendió el teniente coronel Balas. En cuanto a Aldama, el investigador ha señalado que actuó “azuzado por Javier Hidalgo”, ex director general de la compañía.
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