Guerra de ‘estelades’ y banderas de España en el recorrido del Papa hasta la Sagrada Familia de Barcelona

La visita del Papa a Barcelona ha generado una fuerte expectación en las calles próximas a la Sagrada Familia, donde esta tarde León XIV tiene previsto bendecir la Torre de Jesucristo. La cita ha católico reunidos, pero también curiosos y otros ciudadanos que han aprovechado la ocasión, y el eco mediático mundial que se genera alrededor del pontífice, para expresar sus reclamaciones. Sin embargo, las diferencias ideológicas entre asistentes han provocado algunos momentos de tensión.

Espectadores con ‘estelades’ y otros con la bandera española se han juntado en la esquina de Rosselló con Sardenya, justo donde el papamóvil girará para dirigirse a la basílica. Por un lado, los independentistas han coreado gritos como “Independencia” y “Fuera fascistas de nuestros barrios” mientras los otros han respondido con unos “Viva España”. También se han podido ver banderas del Vaticano y de varios países latinoamericanos, en especial del Perú.

La coincidencia de manifestaciones contrarias ha obligado a los Mossos a desplegar un cordón policial. Pero más allá de abucheos y consignadores, los manifestantes no han llegado a enfrentarse dramáticamente.

En paralelo, los dirigentes de las entidades independentistas, encabezados por el presidente de la ANC Josep Vila, se habían citado a las cinco de la tarde en el extremo norte de la Avinguda Gaudí de Barcelona, ​​a las puertas del recinto modernista del Hospital de Sant Pau. El objetivo era ir de forma conjunta a recibir al papa León XIV con ‘estelades’. Sin embargo, las medidas de seguridad impuestas por la visita papal han impedido a los manifestantes, unos 50 en este punto, acercarse al cruce entre la Avinguda Gaudí con Rosselló.

Los Mossos d’Esquadra han bloqueado el paso en este punto y no han dejado pasar ni manifestantes ni ciudadanos, emplazando a vecinos y curiosos a dar la vuelta por la siguiente calle -Lepanto-, que sí estaba abierta al paso. “Es solo por la manifestación, por la otra calle se puede”, se han hartado de repetir los agentes que cortaban la circulación. El hecho de que solo se impidiera el paso a los manifestantes independentistas ha provocado una fuerte indignación a los organizadores que han pedido mediación con los comandamientos del cuerpo.

También el portavoz de Junts, Josep Rius, que estaba presente en la convocatoria, ha hecho gestiones para conseguir levantar la prohibición y se ha puesto en contacto con la consellera de Interior, Núria Parlon. Una hora más tarde, los agentes han vuelto a abrir el paso.

El objetivo de las entidades era aprovechar el eco mediático de la visita del pontífice para recordar que una parte de la sociedad catalana mantiene la aspiración de que Catalunya sea un Estado independiente, algo que piensan repetir también con el Tour de Francia. Además, la reivindicación ganó relevancia tras la polémica por haber descartado inicialmente el uso del catalán en la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família, algo que finalmente ha sido corregido, y muestra de ello es el empleo de la lengua catalana que ha hecho desde su llegada.

“Que lo sepa el Papa y que lo sepa el mundo. En Catalunya, ¡en catalán! ¡Ven con la ‘estelada’! Queremos la independencia”, fue el llamamiento que firmaron la ANC, Òmnium Cultural, el Consell de la República Catalana (CdRep), la Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat y la Associació de Municipis per la Independència (AMI). Este miércoles el ANC ha repartido más de 4.000 cartulinas con la estelada y pancartas con el lema: “Os queremos escuchar con la lengua de Gaudí”.

“Estamos aquí para combatir el intento de españolización por parte del Estado español de una figura comprometida hasta los topes con el catalanismo como era Gaudí”, ha manifestado Vila, al inicio de la convocatoria. Las entidades, además, han cargado con dureza contra el cardenal Joan Josep Omella, y contra el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. “Omella ha hablado más castellano que el Papa”, se ha quejado Salvador Coll, de la AMI.

La semana pasada, el expresident y dirigente de Junts, Carles Puigdemont, ya caldeó el ambiente cuando animó también a silbar contra el “renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minorías y cómplice de los crímenes contra la humanidad”.

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