El conseller balear de Turismo, Cultura y Deporte, Jaume Bauzá, ha afirmado que una posible subida de la tasa turística del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) no tendría ningún efecto sobre el número de turistas que visitan Baleares.
Lo hizo este martes durante el pleno del Parlament en respuesta a una pregunta sobre política turística planteada por el portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, que ofreció los votos de sus cuatro diputados para impulsar esta y otras medidas para frenar el turismo, como un impuesto a las empresas de alquiler de coches o un aumento de las tarifas del agua para los grandes consumidores.
El ecosoberanista le recordó que todas estas son medidas que la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, se comprometió hace dos años, pero que aún no se han aplicado. “En el próximo año, ¿los veremos o se están abandonando definitivamente? Creo que es importante saber si se está abandonando definitivamente el aumento de los ITS”, preguntó.
Bauzá, aunque se ha pronunciado a favor de esta medida -que no se incluyó en el decreto de austeridad por exigencias de Vox-, ha criticado al ecosoberanista por “centrarse enteramente en la subida del ITS como si fuera a frenar a los turistas que vienen aquí”.
“Todos somos conscientes de que la mera introducción del impuesto no ha tenido ningún efecto sobre las llegadas de turistas, y su aumento tampoco tendría ningún efecto. Es como si los ITS fueran la razón por la que los turistas dejarían de visitarnos y nos dirigiéramos hacia un declive, con lo cual no estamos de acuerdo’, subrayó. Sobre la posibilidad de diversificar la economía para que el sector turístico no represente un porcentaje tan alto del producto interno bruto (PIB) -otro de los temas planteados-, el ministro consideró que es un tema de empresas.
“Es un tema del sector privado, que aboga por seguir manteniendo la actividad turística y no por otros sectores”, argumentó Bauzá, quien afirmó que el papel del Gobierno en este ámbito es meramente de apoyo. “Siempre es el sector turístico el que impulsa el proceso”, subrayó. La ministra coincidió con el portavoz del MÉS en la necesidad de “tener voz en la puerta de entrada” -los aeropuertos baleares, gestionados por Aena- y aseguró que, en gran medida, los establecimientos de hostelería cumplen con la obligación de ofrecer un porcentaje de producto local.
Apesteguia se ha mostrado crítico con las políticas turísticas que el Gobierno ha implementado a lo largo de esta legislatura, argumentando que no han logrado frenar la masificación, y ha abogado por el decrecimiento en lugar de la contención. ‘Escucharlo siempre es interesante, no porque me ilumine sobre el turismo, sino porque siempre termino aprendiendo mucho sobre literatura apocalíptica. Cada vez que habla, parece como si nos estuviera describiendo los últimos capítulos del Apocalipsis’, respondió.
Este discurso que vaticina ‘el fin del mundo’, ha argumentado el ministro, contrasta con lo que considera la inactividad durante los ocho años del anterior Gobierno de coalición de izquierdas, al que ha criticado por crear miles de unidades de alojamiento turístico y por aprobar una moratoria ‘bajo presión’ en el tramo final de su mandato. Lo contrastó con los tres años que lleva al frente del Departamento de Turismo, durante los cuales “hemos avanzado hacia una política turística de moderación y límites”.