TABERNA GARIBALDI | El sindicato del bar denuncia “jornadas de 14 horas” e “incumplimientos de derechos laborales” en el local de Pablo Iglesias en Madrid

El sindicato CNT de la Taberna Garibaldi, el establecimiento creado entre otros por Pablo Iglesias y presentado como un “espacio antifascista”, ha denunciado en un contundente comunicado que la plantilla continúa enfrentando jornadas de hasta 12 y 14 horas, cambios organizativos improvisados ​​y presuntas vulneraciones de derechos laborales que, según sostiene, contrastan con el discurso público del proyecto.

La organización sindical vuelve así a situar a la empresa en el centro de la polémica por la distancia “insostenible” entre la imagen progresista que proyecta y las condiciones laborales que, según la representación de los trabajadores, se viven dentro del local.

La sección sindical explica que se constituyó hace un año con el objetivo de “defender los derechos de la plantilla y construir un espacio de trabajo digno, democrático y coherente con los valores que la empresa proyecta públicamente”. Sin embargo, asegura que desde entonces ha trasladado distintas demandas básicas que siguen sin resolverse.

Entre ellas, cita la entrega de cuadrantes dentro de plazo, la implantación de un sistema de fichaje transparente, la adaptación de la prevención de riesgos laborales a la actividad real del centro y la entrega de nóminas pendientes. El comunicado también denuncia que la empresa no ha aprobado un protocolo frente a las violencias machistas, pese a que, según el sindicato, se ha solicitado en reiteradas ocasiones.

Jornadas “de hasta 14 horas”

Para la CNT, esta falta de respuesta ha contribuido a una situación laboral que considera “insostenible”. Entre las denuncias más graves, la representación sindical señala jornadas de hasta 12 y 14 horas, modificaciones organizativas sin planificación y supuestos incumplimientos reiterados de derechos laborales básicos. También afirma que se han producido situaciones de trato vejatorio por parte de responsables de la empresa.

Fachada de la Taberna Garibaldi. / Gabriel Luengas / Europa Press

“No podemos aceptar que espacios que se reivindican como progresistas, feministas, transformadores o comprometidos con la justicia social mantengan puertas adentro dinámicas laborales que reproduzcan exactamente aquello que dicen combatir. No basta con discursos, campañas o posicionamientos públicos. Los derechos laborales, el feminismo y la democracia deben ejercerse también dentro de los centros de trabajo”, sigue el comunicado, que pone el foco además en un episodio que considera especialmente grave

La difusión de imágenes de la delegada sindical

Se trataría de la “difusión de imágenes de la delegada sindical durante su jornada laboral y en el centro de trabajo, unos hechos que han derivado en la petición de una demanda contra Bertrand Ndongo, que la empresa ha desoído; y que constituyen un ataque intolerable a la libertad sindical ya quienes ejercen la representación de las personas trabajadoras”

Para la organización sindical, este episodio supone un ataque intolerable a la libertad sindical y a la representación de los trabajadores. La CNT advierte, además, de que actuaciones de este tipo aumentan la tensión interna y agravan un conflicto que, a su juicio, lleva demasiado tiempo sin resolverse.

La plantilla concluye que el problema no es la organización sindical, sino la necesidad de organizarse para reclamar derechos básicos en un espacio que presume de defenderlos. “Un año después seguimos esperando respuestas. Seguimos esperando hechos. Porque la coherencia política no se mide por lo que se proclama desde un escenario o una red social, sino por cómo se trata a quienes sostienen cada día el proyecto con su trabajo”