Ryanair, la aerolínea número uno de Europa y España, ha pedido hoy (7 de julio) al Gobierno español y a ENAIRE que adopten medidas urgentes para revertir la disminución del rendimiento del control del tráfico aéreo en España, después de que los retrasos en los vuelos de Ryanair causados por el control del tráfico aéreo español hayan aumentado un 47 por ciento desde el 1 de abril en comparación con el mismo periodo del año pasado.
En un comunicado, la aerolínea afirma que a pesar de las recientes afirmaciones de ENAIRE de que ha introducido “más de 70 medidas”, ha contratado 79 nuevos controladores aéreos, ha añadido meteorólogos, ha mejorado procedimientos y ha desplegado nuevas tecnologías para gestionar el aumento del tráfico estival, los pasajeros de Ryanair no están viendo ningún beneficio. Desde el 1 de abril, cuando las aerolíneas cambiaron a sus horarios de verano, el control del tráfico aéreo español ha provocado retrasos a más de 3,1 millones de pasajeros de Ryanair, lo que representa un aumento del 47 por ciento en los retrasos, debido principalmente a la escasez de controladores aéreos en ENAIRE.
Sorprendentemente, España ha superado a Francia como el proveedor de control de tráfico aéreo con peor desempeño de Europa, con retrasos en el sistema de control de tráfico aéreo español ahora un 18 por ciento más altos que los de Francia, lo cual es notable dado que Francia es ampliamente considerada como el país con el peor servicio de control de tráfico aéreo de Europa.
España no tiene ningún problema de tráfico. España tiene un problema con ENAIRE. Los horarios de las compañías aéreas se publicaron hace meses y el pico de verano era totalmente previsible. Sin embargo, una vez más ENAIRE no consiguió contratar, programar ni desplegar un número suficiente de controladores aéreos para cubrir la demanda. ENAIRE sufre una escasez crónica de personal y no puede gestionar adecuadamente el tráfico que sobrevuela o viaja hacia y desde España este verano. Si bien Ryanair acoge con satisfacción la inversión real en nuevas tecnologías, la mejora de los procedimientos y la modernización del espacio aéreo, estas medidas no tienen sentido si no hay suficiente personal para gestionar el tráfico de verano.
El mal desempeño de ENAIRE es inaceptable para los pasajeros, las compañías aéreas, el turismo y la economía española. El Gobierno español debe dejar de aceptar excusas de ENAIRE y exigir medidas inmediatas para garantizar niveles adecuados de personal para el control del tráfico aéreo, mejores horarios, mayor capacidad y reducciones mensurables en los retrasos evitables en el control del tráfico aéreo durante el período de verano, cuando la actividad está en su punto máximo.
El director de Operaciones de Ryanair, Neal McMahon, ha afirmado: “El control del tráfico aéreo español no está mejorando, está empeorando. ENAIRE puede emitir tantas notas de prensa como quiera sobre sus ’70 medidas’, nuevos procedimientos y nuevas tecnologías, pero la única medida que realmente importa es el rendimiento, y el rendimiento de ENAIRE está empeorando, no mejorando”.
“Desde el 1 de abril, ENAIRE ha retrasado más de 17.000 vuelos de Ryanair, un aumento del 47 por ciento respecto al año pasado, con más de 3,1 millones de pasajeros retrasados en sus merecidas vacaciones de verano. Lo más alarmante es que ENAIRE ha superado al control del tráfico aéreo francés como la mayor fuente de retrasos de Ryanair. Cuando España logra tener un desempeño peor que Francia, algo anda muy mal.
“Los horarios de las aerolíneas no son una sorpresa. La demanda del verano no es una sorpresa. La climatología no es la causa de un aumento del 47 por ciento en los retrasos. Se trata de un fallo de gestión y es necesaria una acción urgente. Ryanair valora las verdaderas mejoras en tecnología y procedimientos, pero los pasajeros no pueden volar sólo basándose en las notas de prensa. Si las 70 medidas de ENAIRE tuvieran éxito, los retrasos estarían disminuyendo. En cambio, han aumentado un 47 por ciento.
“Las cifras hablan por sí solas. Necesitamos un servicio de control de tráfico aéreo que cuente con el personal adecuado para gestionar la demanda sin provocar retrasos repetidos y evitables. El desempeño actual de ENAIRE es pobre, inaceptable y daña la reputación de España como uno de los principales destinos turísticos de Europa”.