Ha hecho falta esperar a que pasen todos los solicitudes electorales autonómicos -Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía- y estar casi en pleno agosto para que el Gobierno haya activado la tramitación de la norma que permitiría la condonación de buena parte de la deuda FLA (Fondo de Liquidez Autonómico) de las comunidades. El bloque de la investidura al completo -Junts incluido- ha rechazado las enmiendas a la totalidad que han defendido PP y Vox contra el texto que surgió del compromiso del PSOE con ERC al comienzo de la legislatura y que no se concretó hasta el año pasado.
Con una mayoría parlamentaria endeble y con los republicanos catalanes presionando para dotar de contenido a los pocos meses de legislatura que quedan, el Ejecutivo decidió introducir en el pleno extraordinario de este jueves el primero de los debates de la iniciativa. Sobre todo, porque iban sobre seguro. Junts, que siempre se ha mostrado muy crítico con el texto al considerarlo del todo insuficiente, anunció hace tiempo su predisposición a facilitar este primer trámite para tratar de introducir modificaciones más adelante.
Así ha sido. Populares y ultras han mostrado su rechazo. El vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ha denunciado que “no se perdona nada”, porque la deuda pasará a manos del Estado; que no implica mayores recursos para los territorios y que el diseño es “desastroso”. Por su parte, el diputado de Vox Pablo Sáz ha dicho que la norma “premia la irresponsabilidad” al distribuir los “errores” de algunos territorios entre todo el país y sin exigir a las comunidades que reduzcan el gasto político, entre otras cosas.
Argumentos sin coincidencias
Frente ha estado el Gobierno, que ha rebatido todas las críticas de PP y Vox. El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha asegurado que el objetivo es “corregir ese sobreendeudamiento” de las comunidades durante la crisis de 2008 y que la intención es realizar una “notable reducción del pasivo” de los territorios, lo que a su entender derivará en que tendrán una “mayor facilidad para salir a los mercados”, que podrán hacer con “mejores condiciones” y que se ahorrará en intereses entre 6.000 y 7.000 euros. “Este proyecto no mira al pasado, mira al futuro; no pretendo reabrir debates ni buscar culpables, pretendo buscar una solución a un problema real”, ha sentenciado.
Estos argumentos no han convencido a los posconvergentes, que consideran que el Parlament de Catalunya exigió que la condonación de la deuda FLA fuera total y no parcial. “Este mecanismo tiene que cancelarse en su totalidad, se tiene que condonar toda la deuda. Y pensamos que no se puede menospreciar de nuevo a los catalanes reduciendo la deuda menos de la mitad de lo que se va a hacer en Andalucía”, ha aseverado el diputado Josep María Cruset. No obstante, se han opuesto a las enmiendas de PP y de Vox, permitiendo que el texto siga adelante. Será en el siguiente trámite, cuando la ley se envíe a la comisión de Hacienda cuando puedan registrar sus propias enmiendas solicitando elevar al 100% la cantidad de deuda que asumirá el Estado.
Las cifras
Según el proyecto que envió el Gobierno y que se seguirá debatiendo en los próximos meses, Catalunya sería la segunda comunidad a la que más deuda se le condona, en términos totales, 17.104.000 millones de euros. Por encima solo estaría Andalucía, con 18.791.000 millones, y por debajo le seguirían Comunitat Valenciana (11.210.000), Madrid (8.644.000), Castilla-La Mancha (4.927.000) o Galicia (4.010.000).
No obstante, los posconvergentes han denunciado que en términos de proporcionalidad salen muy mal parados, ya que la cantidad que se perdona a Andalucía correspondería a cerca del 77% de su deuda total, mientras que la de Catalunya es solo del 20%. Por encima también estarían todas las comunidades autónomas a excepción de la Comunitat Valenciana, cuyo porcentaje se establece en el 19,33%. Aun así, la mayoría de los territorios en manos del PP han rechazado la propuesta.
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