El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha dejado claro que la consellera de Educación, Esther Niubó, cuenta con todo su apoyo pese al fiasco en las pruebas PISA. El Departamento informó de que una “incidencia técnica” invalida los resultados obtenidos de 2025, porque el 23,2% de los 2.545 alumnos seleccionados para la muestra fue excluido de los exámenes al presentar alguna necesidad educativa especial, cuando la OCDE fija un máximo del 5%. Aunque las notas obtenidas se publicarán, no se podrán comparar con los resultados de las pruebas realizadas en otras comunidades autónomas y países, ni tampoco con los obtenidos por el alumno catalán en otras ediciones.
“Es una cuestión técnica”, ha insistido el jefe del Govern, durante una atención a los periodistas en la ciudad vietnamita de Da Nang, donde se encuentra de viaje institucional. Illa ha defendido que Niubó comparecerá este lunes, como ha avanzado EL PERIÓDICO, y que “dará todas las explicaciones”, pero ha querido cerrar filas con la consellera ante las críticas de la oposición y la posibilidad de que algún partido vuelva a reclamar su dimisión o cese: “Para dejar las cosas claras, la consellera tiene todo mi apoyo”, ha zanjado.
Las pruebas PISA son unos exámenes estandarizados por la OCDE que sirven para evaluar cada tres años las habilidades de los alumnos de 15 años, pero que no se pueda tener en consideración la muestra catalana es especialmente controvertida porque los últimos datos de los alumnos catalanes fueron “catastróficos”, con una caída de entre 30 y 40 puntos en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. La clave ahora es dilucidar de quién es la responsabilidad, ya que este fracaso ha vuelto a abrir una brecha entre la Conselleria y las direcciones de los centros, cuya relación ya es muy tensa debido a las intensas huelgas de los últimos meses y ante la amenaza de los sindicatos de continuar con las movilizaciones en el arranque del nuevo curso escolar. Y es que los docentes son los que deciden quién hace y quién no las pruebas, pero desde el Departamento no se entregaron unas pautas claras sobre los criterios de la muestra. Además, Educació tuvo conocimiento de la situación en marzo, pero no la hizo pública.
Por ahora, el Govern ha abierto unas diligencias informativas para esclarecer las causas de lo sucedido con los informes PISA y se ha creado una comisión de coordinación de pruebas y estudios de evaluación para evitar que una situación así vuelva a ocurrir.
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