La proliferación de armas blancas lleva siendo un motivo de preocupación en Catalunya desde hace tiempo y se ha acentuado un poco más desde el crimen que hubo en Manresa a principios de mes. Un hombre murió apuñalado en la calle durante la fiesta mayor tras una pelea que no había buscado. Con esta controversia abierta de par en par, este miércoles los Comuns han registrado en el Parlament una propuesta de resolución para pedir al Ministerio del Interior que restrinja más la tenencia de este tipo de armas.
El texto registrado pide al ministerio de Fernando Grande-Marlaska que cambie el artículo 146.1 del reglamento de armas para incorporar la prohibición explícita de “llevar, exhibir y usar fuera del domicilio, del puesto de trabajo o de otras actividades debidamente justificadas” aquellas armas blancas que tengan “una hoja superior a los seis centímetros”. El objetivo es dar a las autoridades la posibilidad de “requisar” siempre que sus propietarios no puedan “acreditar una causa justificada” para llevarlas encima. Con la legislación actual esta prohibición solo rige si la hoja es superior a los 11 centímetros.
La propuesta de los Comuns plantea una segunda medida: obligar a los establecimientos que vendan navajas a que tengan una “autorización administrativa” para vender este tipo de armas y un “libro de registro de compraventa”. Consideran que esto tendría efectos positivos a la hora de “reducir” la presencia de navajas en el espacio público y daría más capacidad de “control” a la policía para investigar e inspeccionar este tipo de asuntos.
Agentes de los Mossos con los nuevos dispositivos detectores de metales. / Mossos d’Esquadra
En una comparecencia desde la Cámara, la líder parlamentaria del partido, Jéssica Albiach, ha explicado que presenta esta iniciativa para que Catalunya sea “un país que camina hacia la no violencia”. “No es justificable que la gente armada vaya por la calle. Se necesitan cambios normativos y legislativos”, ha argumentado. Pese a todo, ha reivindicado que rehúyen cualquier discurso “alarmista” porque la tasa de homicidios en Catalunya (0,8 por cada 100.000 habitantes) es más baja que la media de la Unión Europea (0,91) y está muy lejos de la de Estados Unidos (5,9).
Se tiene que acabar que la gente tenga armas y las pueda llevar por la calle.
El encargado de los Comuns de redactar la propuesta ha sido el diputado Andrés García Berrio, que ha asegurado que los cuerpos policiales están haciendo un “buen trabajo” persiguiendo la tenencia ilegal de estas armas, pero que aún hay “margen de mejora”. “Se tiene que acabar con que la gente tenga armas y las pueda llevar por la calle. Tendremos una mejor sociedad”, ha considerado.
No es vinculante
La resolución de los comunes tiene una última propuesta, en este caso relativa a las armas de fuego. Pide al Ministerio del Interior que endurezca las penas previstas por la tenencia de armas de fuego prohibidas. Si ahora, según el Código Penal, alguien que incumple el artículo 563 del Código Penal -que regula este tema- se enfrenta a entre 1 y 3 años de cárcel. Los comunes proponen que se eleve la pena hasta los entre 2 y 3 años de privación de libertad.
La iniciativa de los comunes, si prospera, no tiene efectos vinculantes. Es decir, por mucho que el Parlamento llegue a validarla, algo que está por ver, el Ministerio del Interior no estará obligado a cumplirla. Preguntado por esta cuestión, Berrio ha admitido las limitaciones de la resolución, pero ha asegurado que no descartan tomar otras medidas como impulsar una reforma del Código Penal en el Congreso.
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