El plazo para registrar las coaliciones que se presentarán a las elecciones generales del 29 de noviembre expira la noche del viernes y la alianza de las izquierdas continúa sin cerrarse. Por ahora, el Frente Amplio avanza en su configuración sin que se atisbe un acuerdo ni con Podemos ni con ERC, que ya han anunciado su colaboración. No obstante, la presidenciable del primero de esos actores, Ada Colau, no da nada por perdido. Este miércoles ha redoblado la apuesta y ha asegurado estar dispuesta a “ceder” el liderazgo e incluso a “cambiar el nombre” del Frente Amplio si eso sirve para alcanzar una entente con Irene Montero y Gabriel Rufián.
“Yo cedería el liderazgo y el nombre de la formación si es por el consenso”, ha asegurado la exalcaldesa en declaraciones a TVE. Y después, en RAC 1, ha subrayado que “daría un paso al lado sin dudarlo si hay otro candidato que genere más consenso”. De hecho, aunque ha afirmado sentirse “honorada” por el hecho de que los Comuns, Más Madrid, Izquierda Unida y Sumar hayan consensuado su nombre, ha evitado confirmar que asumirá ese rol a la espera de cómo concluyen unas negociaciones que, ha insistido, continúan “abiertas”.
Colau no renuncia a la posibilidad de confeccionar una “candidatura única” de izquierdas en la que, ha puntualizado, también cabe ERC aunque los republicanos ya hayan declinado esa posibilidad. “ERC no tiene por qué perder sus siglas, se han hecho muchas coaliciones donde eso no sucede”, ha afirmado sin dar su brazo a torcer. Colau ha añadido que es “legítimo” que Gabriel Rufián haya decidido ser candidato de ERC, aunque ha reconocido que fue “decepcionante” el anuncio. No obstante, ha registrado que este mismo martes el dirigente ha dicho que los acuerdos todavía son posibles. “Le tomo la mano”, respondió.
Además, ha sido crítica con el pacto entre ERC y Podemos, que ha calificado de “legítimo pero extraño”, y con las primarias que han puesto en marcha los morados y en las que Montero es la única que opta para ser candidata. El dirigente de los Comuns ha puesto en duda tanto el censo como las garantías con las que se celebra esa votación, cuyo resultado se dará a conocer el viernes.
Colau ha reconocido el desasosiego y la “confusión” que genera en los votantes de izquierdas la situación que están protagonizando los dirigentes, pero se ha acogido en que todavía se está a tiempo de “arreglarlo”. A su juicio, sería “imperdonable” que esa alianza no se acabara produciendo.
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