La salida del Ministro de Transporte y las elecciones generales de noviembre generaron mayor incertidumbre sobre la desesperadamente necesaria mejora de la carretera de Torrevieja, cuya construcción aún no está cerca de comenzar.
La dimisión del Ministro de Transportes de España, Óscar Puente, ha planteado nuevas dudas sobre el futuro de la tan esperada autovía N-332 a través de Torrevieja, un proyecto que ha sufrido años de retrasos a pesar de las repetidas garantías del gobierno.
Puente anunció su dimisión el martes 3 de noviembre, tras el devastador desastre ferroviario cerca de Urda, Toledo, que se cobró 69 vidas. Su salida se produce apenas unas semanas antes de las elecciones generales españolas del 29 de noviembre, lo que crea una mayor incertidumbre política sobre los principales proyectos de infraestructura que esperan la aprobación del gobierno.
Para Torrevieja, el momento no podría ser peor.
La ciudad lleva años luchando por la duplicación de la N-332, una de las vías más congestionadas de la Costa Blanca, por la que circulan más de 60.000 vehículos diarios, según el Ayuntamiento de Torrevieja.
A pesar de los crecientes problemas de tráfico, la construcción aún no ha comenzado y el compromiso previo del gobierno de licitar el proyecto durante 2025 sigue sin cumplirse.
Promesas hechas, plazos incumplidos
El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón, ha criticado repetidamente al Ministerio de Transportes por no implementar las mejoras.
En agosto, reveló que el consejo había presentado más de 100 solicitudes para una reunión con Puente o altos funcionarios del ministerio, sin lograr las discusiones que había buscado.
Dolón describió la situación como un desprecio inaceptable hacia los residentes de la ciudad y hacia los miles de visitantes que regularmente soportan largas colas y viajes frustrantes.
Su administración ha exigido la licitación inmediata de las obras viarias, advirtiendo que el tramo de calzada única existente ya no es adecuado para las demandas de la población y el turismo de Torrevieja.
Proyecto aún pendiente de aprobación
Aunque el proyecto N-332 recibió una evaluación ambiental favorable en diciembre de 2024 para el tramo sur de la circunvalación, siguen siendo necesarios más procedimientos administrativos antes de que pueda comenzar la construcción.
El proyecto inicial abarca aproximadamente 4,5 kilómetros entre el enlace de la CV-95 y la Avenida Rosa Mazón Valero, mientras que el Ayuntamiento de Torrevieja sigue reclamando mejoras en toda la variante de 7,68 kilómetros.
El ayuntamiento sostiene que mejorar sólo una parte de la ruta dejaría sin resolver importantes cuellos de botella de tráfico.
¿Podría avecinarse otro retraso?
La salida de Puente no suspende automáticamente el proyecto ni invalida el trabajo ya completado.
Sin embargo, el nombramiento de un ministro sustituto, junto con la proximidad de las elecciones generales y los posibles cambios en las prioridades del gobierno, introducen incertidumbre adicional.
Una nueva administración podría revisar los compromisos de gasto y las prioridades de infraestructura antes de autorizar más inversiones.
No ha habido ningún anuncio oficial de que la renuncia de Puente retrasará el proyecto de la N-332, pero tampoco se ha establecido un calendario de construcción confirmado.
Para los automovilistas, empresas y residentes de Torrevieja y el sur de la Costa Blanca, la preocupación es que otra transición política podría significar otra larga espera.
Después de años de promesas, evaluaciones medioambientales y repetidos llamamientos a Madrid, la pregunta esencial sigue sin respuesta:
¿Cuándo comenzarán finalmente las obras en la autovía N-332 de Torrevieja? ¿Otro cambio de gobierno significará empezar de nuevo el juego de la espera?