El sindicato pide que la tasa turística en Baleares suba hasta los 15 euros al día

CCOO, uno de los dos principales sindicatos de Baleares, propone aumentar la tasa turística hasta los 15 euros por persona y día. Esto sería para los meses pico de julio y agosto; la tarifa máxima actual es de cuatro euros.

El secretario general, José Luis García, afirmó este jueves: “Esto no es un aumento destinado a aumentar los ingresos, sino más bien un elemento disuasivo, para que Baleares envíe un mensaje claro al mundo de que aquí no hay sitio para más gente en temporada alta”.

La propuesta de impuesto es una de las 52 medidas que el sindicato ha presentado en el pacto de sostenibilidad del Gobierno, al que critica por estar “paralizado por los análisis”. García sostiene que el Gobierno debería convocar urgentemente una mesa específica de diálogo social para establecer “el marco conceptual y las medidas prioritarias para transformar el modelo económico y social de Baleares”.

CCOO pide una moratoria temporal en la concesión de nuevas plazas de alojamiento turístico hasta que se alcance un consenso en esta mesa de diálogo social. El objetivo sería frenar el crecimiento de visitantes en temporada alta y priorizar una oferta turística de mayor valor, sustituyendo progresivamente instalaciones obsoletas. “Para reducir la masificación estival no basta con frenar la demanda, también hay que actuar sobre la oferta”, afirmó García.

El sindicato pide un estudio objetivo de la capacidad turística de las islas, teniendo en cuenta los recursos naturales y la población flotante. Aboga por una transformación del modelo laboral para adaptarlo a las nuevas demandas medioambientales y productivas: medidas compensatorias para los trabajadores temporales, reforzar la formación profesional, crear un centro de referencia nacional en formación turística, mejorar el reconocimiento de las enfermedades profesionales vinculadas al cambio climático y promover el uso del catalán por parte de las empresas.

CCOO identifica la crisis de la vivienda como el principal problema social en Baleares. Para abordar esto, propone limitar los precios de los alquileres, declarar el conjunto de Baleares “zona tensionada” y crear una cartera de vivienda pública de 40.000 viviendas. Esto provendría de propiedades vacías, expropiaciones de bancos y propietarios con grandes carteras de viviendas, además de nuevas construcciones, financiadas en parte por el impuesto turístico y un aumento del dos por ciento en el presupuesto regional asignado a la vivienda.