El Gobierno balear ya no considera necesaria una subida de la tasa turística

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros del viernes, el portavoz y vicepresidente del Govern Balear, Antoni Costa, afirmó que el Govern ya no cree que un aumento de la tasa turística sea una medida necesaria.

Un posible aumento será discutido por representantes de aquellas entidades que actualmente asisten a las reuniones del pacto de sostenibilidad del gobierno. El gobierno siempre ha dicho que esperaría las deliberaciones del pacto antes de anunciar definitivamente cualquier cambio al impuesto. Costa insistió el viernes en que el Gobierno es “sólo un actor” en el pacto y adoptará cualquier decisión que se tome.

Señaló que fue el Presidente Prohens quien propuso en primer lugar un aumento para el verano. Si bien el gobierno no lo considera necesario ahora, “cumplirá su compromiso” sometiendo la propuesta a debate.

Ausente de la reunión estará el PSOE, el principal partido de la oposición, que el pasado otoño presentó una moción parlamentaria para aumentar el impuesto pero que abandonó el pacto por considerarlo una farsa. Otros partidos de izquierda también se han retirado, al igual que el Foro para la Sociedad Civil. Entre los que se han mantenido firmes se encuentran sindicatos y grupos empresariales como los hoteleros.

Costa explicó que las “evidencias empíricas” de 2025 y las previsiones para 2026 hacen pensar que ya no es necesario un aumento de impuestos. El aumento del número de turistas durante la temporada alta fue del 0,7% mientras que el Índice de Presión Humana disminuyó durante esos meses. En general, hubo un aumento en el número de turistas en 2025 a poco más de 19 millones, pero la mayor parte del crecimiento se produjo en meses distintos de julio y agosto.

La vicepresidenta sostuvo que “las políticas de contención están dando resultados”. “Concluimos que estamos en el camino correcto”. Sostuvo que finalmente se está logrando disminuir el impacto de la estacionalidad. La temporada alta ha llegado “prácticamente” a su máximo, por lo que la intención del Gobierno es contener el número de turistas durante esos meses, mientras hay “margen de maniobra” en el resto del año.