El Tribunal Superior de Madrás ordena la emisión del certificado “Sin casta ni religión” a los parthibanos

En un acontecimiento significativo, el Tribunal Superior de Madrás ha ordenado a las autoridades que expidan un certificado de “Sin casta, sin religión” al actor y cineasta Radhakrishnan Parthiban. El juez M Dhandapani ordenó al Sholinganallur Tahsildar en Chennai que procesara y otorgara el certificado antes del 29 de abril.

El tribunal también observó que las repetidas demoras en atender la solicitud de Parthiban eran inaceptables. Señaló que si el gobierno de Tamil Nadu sigue sin responder, el actor es libre de iniciar un proceso por desacato al tribunal.

Parthiban se había dirigido al tribunal tras alegar inacción de las autoridades a pesar de haber presentado su solicitud el 20 de marzo. En su petición, aclaró que ha elegido conscientemente vivir sin identificarse con ninguna casta o religión, decisión que tomó al llegar a la edad adulta.

Señaló además que no posee documentos formales como un certificado de nacimiento o registros escolares que especifiquen su casta o religión, ya que interrumpió su educación después del grado 11. Esta falta de documentación, junto con su postura ideológica, formó la base de su petición de reconocimiento oficial de su elección de identidad.



Una elección personal con implicaciones sociales más amplias

En declaraciones a los medios de comunicación después de la audiencia, Parthiban enfatizó que su búsqueda del certificado no es meramente personal sino que está arraigada en una visión social más amplia. Sostuvo que las etiquetas ligadas al nacimiento a menudo limitan la libertad individual y refuerzan las divisiones dentro de la sociedad.

El actor, conocido por su narración poco convencional y sus temas de conciencia social, afirmó que sus películas han abogado constantemente por una sociedad sin castas y sin religión. Para él, este paso legal es una extensión de la misma filosofía.

Curiosamente, Parthiban reconoció que anteriormente había obtenido certificados de casta para que sus hijos cumplieran con requisitos institucionales como la admisión a la escuela. Sin embargo, sostuvo que, como adultos, tienen la autonomía de seguir una religión o rechazar tales identidades por completo.

También compartió su perspectiva sobre el sistema de castas, afirmando que si bien es intrínseco al hinduismo, no existe en religiones como el cristianismo, el islam, el budismo y el sijismo. Sus comentarios han añadido otra capa al discurso actual sobre la religión y las estructuras sociales en la India.

Trazando paralelismos con esfuerzos anteriores, Parthiban recordó cómo su defensa de la donación de cuerpos fue recibida inicialmente con vacilación, pero gradualmente ganó aceptación. Él cree que la idea de una identidad de “Sin casta, sin religión” podría seguir una trayectoria similar, evolucionando desde la resistencia hasta una aceptación social más amplia con el tiempo.

Cine, activismo y una voz coherente

A lo largo de los años, Parthiban se ha ganado la reputación de ser un cineasta que no teme desafiar las convenciones, tanto en la narración como en el discurso público. Su trabajo a menudo refleja un profundo compromiso con cuestiones de identidad, moralidad e individualidad.

Esta última victoria legal se alinea estrechamente con ese espíritu, reforzando su imagen como un artista que extiende sus creencias más allá del cine. Al buscar el reconocimiento oficial de una identidad sin castas y sin religión, Parthiban está efectivamente traspasando los límites de cómo se reconoce la elección personal dentro de los marcos institucionales.

La directiva del tribunal también podría abrir las puertas a solicitudes similares en el futuro, alentando potencialmente a otros que deseen alejarse de los marcadores de identidad tradicionales. Queda por ver si esto se convertirá en un movimiento generalizado, pero es innegable que añade impulso a las conversaciones en curso sobre la libertad personal y las normas sociales.

Por ahora, la atención sigue centrada en Parthiban, cuya batalla legal ha provocado un debate mucho más allá de los tribunales. A medida que se acerca la fecha límite para emitir el certificado, su caso sirve como recordatorio de cómo las elecciones individuales pueden cruzarse con cuestiones más amplias sobre identidad, creencias y pertenencia en la India contemporánea.

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