España volvió a registrar en 2025 la tasa de pobreza infantil más alta de la Unión Europea, con un 28,4%, situándose 8,8 puntos porcentuales por encima de la media, según datos de Eurostat publicados por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza en España (EAPN-ES).
Además, con una tasa del 25,7%, España ocupa el quinto lugar entre los países con mayores tasas de pobreza o exclusión social (AROPE) de la Unión Europea (UE), por detrás de Bulgaria (29%), Grecia (27,5%), Rumanía (27,4%) y Lituania (26,3%). El 25,7% de la población española -equivalente a casi 12,6 millones de personas- se encontraba en esta situación en 2025, frente a la media europea del 20,9%. Las tasas de pobreza más bajas se registraron en la República Checa (11,5%), Polonia (15%) y Eslovenia (15,5%).
En el caso de la población europea, un total de 92,7 millones de personas estaban en riesgo de pobreza o exclusión social, 600.000 menos que en 2024. Las mujeres, especialmente las más jóvenes o con hijos a cargo, tenían una tasa más alta que los hombres (21,9% frente a 19,8%), mientras que los jóvenes de 18 a 24 años tenían el mayor nivel de riesgo (26,3%), seguidos de los menores de 18 años (24,3%).
En términos de nivel educativo, más de un tercio de las personas con los niveles más bajos de educación estaban en riesgo (34,2%), en comparación con sólo el 10,3% de aquellos con educación superior. Los desempleados constituyen el grupo más vulnerable, con un 66,3% en riesgo de pobreza o exclusión social, seguido de los económicamente inactivos (44,3%). En cambio, el riesgo es considerablemente menor entre la población ocupada (10,9%) y los jubilados (17,6%).
Los datos, elaborados por Europa Press, muestran que en España el 11,2% de la población ocupada vive en la pobreza, lo que supone la segunda tasa más alta de la Unión Europea, por detrás de Bulgaria (11,5%). Además, los hogares con hijos a cargo corren mayor riesgo (22,1%) que aquellos formados únicamente por adultos (19,8%). En España, casi tres de cada diez personas en hogares con niños se encuentran en esta situación.
Según EAPN-ES, las transferencias sociales en España reducen la pobreza un 23,2%, cifra por debajo de la media europea del 33,2% en 2025 y de la de países como Bélgica (52,6%), Irlanda (51,5%), Polonia (38,9%), Francia (38,5%), Alemania (34,0%) o Italia (30,6%).
En cuanto a la proporción de la población que se enfrenta a unos costes de vivienda elevados (más del 30% de sus ingresos), en España el 7,2% de la población se enfrenta a unos costes de vivienda elevados, algo menos que la media de la UE del 7,7%. Esta proporción se eleva al 28,3% de las personas que viven en la pobreza en España y al 29,1% en la UE.
EAPN-ES pide la “adopción urgente de medidas efectivas para combatir la pobreza estructural”, incluidas políticas fiscales redistributivas y soluciones de vivienda. También exige una estrategia europea para combatir la pobreza que sea “ambiciosa, integral y firmemente basada en un enfoque de derechos humanos”.