Una familia privada en Surrey, en el sur de Inglaterra, ha atraído una amplia atención después de anunciar un trabajo inusual: un cuidador de perros residente con un salario de alrededor de £60.000 por año (aproximadamente 68.900 euros), con alojamiento y todos los gastos de manutención incluidos.
El puesto, promovido por la agencia de contratación nacional de alto nivel Achieve Hospitality, se basa en una gran propiedad privada y está dirigido a candidatos con experiencia en trabajar en hogares de alto patrimonio. Según el listado, el solicitante seleccionado sería responsable del cuidado diario y el bienestar del perro de la familia, al mismo tiempo que mantendría una presencia constante en la propiedad y ayudaría con las tareas domésticas ligeras.
Las responsabilidades principales incluyen gestionar la rutina diaria de la mascota, alimentarla, asearla y controlar su salud y comportamiento, así como coordinar con veterinarios, entrenadores y peluqueros cuando sea necesario. Las tareas adicionales pueden incluir hacer pequeños recados, ofrecer apoyo ocasional en la casa, ayudar en el jardín y realizar tareas administrativas básicas relacionadas con la gestión de la finca.
El rol sigue un horario estructurado de domingo a jueves, entre las 9:00 am y las 6:00 pm, aunque se espera cierta flexibilidad cuando la familia está en residencia. El candidato seleccionado viviría en una propiedad separada dentro de los terrenos de la finca, con la opción de traer una pareja e incluso mascotas.
Los reclutadores describen al candidato ideal como “cálido, tranquilo y confiable”, con una pasión genuina por los perros, capacidad para trabajar de forma independiente y un alto nivel de discreción. Se considera una ventaja tener experiencia previa en hogares privados, cuidado de animales o funciones similares de convivencia.
La respuesta a la vacante ha sido abrumadora. Después de recibir miles de solicitudes, la agencia ya cerró el proceso a nuevos candidatos. Desde entonces, la oferta se ha vuelto viral y se ha convertido en una de esas raras ofertas de trabajo que capturan la imaginación del público: combina un salario sustancial, condiciones de vida atractivas y una prioridad singular y claramente definida: cuidar un perro en una prestigiosa finca inglesa.