Un tribunal español ordenó a la autoridad tributaria reembolsar a la estrella pop colombiana Shakira más de 55 millones de euros (64 millones de dólares) recaudados indebidamente en una disputa sobre sus impuestos de 2011, según un fallo visto el lunes.
La Audiencia Nacional afirmó que Hacienda no había podido demostrar que el cantante de “Hips Don’t Lie” pasó más de 183 días en España en 2011, el umbral legal que exige a los residentes pagar el IRPF en el país.
“Por el contrario, el tribunal consideró que Shakira pasó 163 días en España y que, por tanto, las autoridades fiscales no habían demostrado que la cantante tenía el centro de sus intereses económicos en España”, según la sentencia dictada el mes pasado y a la que tuvo acceso la AFP el lunes.
El tribunal dictaminó que la agencia tributaria española debe devolver todas las cantidades pagadas, más los intereses legales, cancelando efectivamente multas multimillonarias y ajustes fiscales que habían clasificado a Shakira como residente fiscal española para ese año.
El reembolso total supera los 55 millones de euros e incluye alrededor de 24 millones de euros en impuestos sobre la renta, casi 25 millones de euros en multas por lo que las autoridades habían descrito como una infracción “muy grave”.
El fallo se produce cuando Shakira está lista para concluir su gira mundial “Las mujeres ya no lloran” con un concierto en Madrid a partir de septiembre.
Shakira, de 49 años, vivió con el exfutbolista del FC Barcelona y España Gerard Piqué durante más de una década antes de que la pareja se separara en 2022.
La cantante, cuyo nombre completo es Shakira Isabel Mebarak Ripoll, se mudó a Miami con sus dos hijos tras la separación.
Según los informes, Shakira conoció a Piqué durante el rodaje del vídeo musical de “Waka Waka”, la canción oficial del Mundial de 2010, en el que participaron varios futbolistas.
La cantante ha sostenido que fijó su residencia permanente en Barcelona a finales de 2014 y posteriormente trasladó su residencia fiscal de Bahamas a España en 2015.
La disputa es una de varias que involucran a la artista y la agencia tributaria española, incluido un acuerdo separado en 2018 relacionado con supuestas irregularidades en sus declaraciones.
Las autoridades fiscales españolas también argumentaron que ella vivió en España más de 183 días al año entre 2012 y 2014, lo que la hizo responsable de pagar impuestos durante ese período.
En 2023, Shakira llegó a un acuerdo por separado con los fiscales para evitar el juicio en un caso de fraude más amplio.
La oficina de impuestos de España revisó sus publicaciones en las redes sociales para reunir pruebas de que había estado en España durante más de 183 días al año.
Sus abogados citaron a decenas de testigos, entre ellos su peluquero y vecinos, para respaldar su caso.
Shakira comparó la investigación de la oficina de impuestos sobre sus asuntos con un “juicio de la Inquisición”, diciendo en una carta de 2024 publicada en el diario español El Mundo que las autoridades estaban más centradas en “quemarla en público” que en escuchar sus argumentos.