El Ayuntamiento de Palma ha dado un paso más hacia la prohibición total de nuevas viviendas en alquiler vacacional. En la reunión del consejo del viernes, todos los partidos excepto Vox aceptaron esta prohibición. Como los alquileres de apartamentos vacacionales con licencia están prohibidos en la ciudad desde hace algunos años, esta prohibición se aplicará a otros tipos de propiedades: casas, villas, etc.
El concejal de Urbanismo, Óscar Fidalgo, afirmó que era una decisión que había que tomar. “Es proporcionado, justo y debería haberse hecho antes”. Criticó a la anterior administración de izquierda por haber permitido que los alquileres vacacionales aumentaran “como nunca antes”.
(De hecho, fue la administración anterior en Palma la que introdujo la prohibición de alquilar apartamentos para vacaciones; no sólo las solicitudes para apartamentos nuevos, sino todos los existentes.)
La medida requerirá una modificación del plan general de la ciudad, que Fidalgo justifica argumentando: “La ampliación del alojamiento turístico reduce la oferta residencial disponible y dificulta el acceso a la vivienda. El modelo actual presenta problemas de seguridad jurídica y complica las inspecciones, lo que permite el fraude. Se necesita más capacidad de inspección”.
“También hay razones de sostenibilidad urbana, afecta a la convivencia vecinal. Hay que proteger los barrios y evitar el desplazamiento de vecinos”.
La modificación se basa en un informe técnico del ayuntamiento que concluyó que Palma no es apta para la apertura de nuevas propiedades de alquiler vacacional.