Mona Charén: “Tucker Carlson no es un idiota útil. No precisamente. El término implica ingenuidad, pero parece saber exactamente lo que está haciendo. Afirma estar en Moscú para entrevistar a Putin porque el resto de la prensa se niega a hacerlo. De hecho, el secretario de prensa de Putin, Dmitri Peskov, fue sólo uno de los muchos que señalaron que las principales organizaciones de prensa han solicitado entrevistas en repetidas ocasiones y han sido rechazadas. Peskov explicó que Carlson había sido aprobado porque “tiene una posición que difiere del resto de los medios occidentales”. Sí, en decúbito supino”.
“Durante los últimos años, el proyecto de Carlson ha estado en consonancia con el de Putin. Ambos buscan sembrar división en Estados Unidos. Ambos buscan inundar la zona con mierda para que la gente no sepa qué creer o en quién confiar. Ambos buscan socavar la confianza en las instituciones. Ambos buscan subvertir la confianza en los sistemas democráticos, especialmente en las elecciones. Y ambos buscan avivar sentimientos de persecución y peligro existencial en sus seguidores”.