El juicio por acusaciones de agresión sexual en el programa de televisión Gran Hermano ha quedado en suspenso nada más comenzar porque, según informes, la víctima sufre “graves problemas psiquiátricos”.
José María López Pérez está acusado de agredir sexualmente a Carlota Prado en el interior de la casa española de Gran Hermano en el municipio de Guadalix de la Sierra, situado en el norte de la Comunidad de Madrid.
La presunta agresión tuvo lugar durante la edición de 2017 de ‘Gran Hermano Revolution’, cuando el acusado habría abusado sexualmente de la víctima mientras ella estaba inconsciente.
El primer día del juicio tuvo lugar el martes 8 de febrero, pero el abogado de la víctima pidió que se suspendiera por el momento porque, según afirmó, su cliente padece “graves problemas psiquiátricos”.
La abogada de Prado dijo al inicio de la audiencia que ella ya había sido ingresada voluntariamente en un centro en diciembre pasado y que “hasta ayer” (lunes) creía que estaba en condiciones de declarar.
Pero, según los informes, la mañana del juicio dijo que era “completamente incapaz” de hacerlo.
La abogada solicitó que fuera valorada por un perito, petición apoyada por la Fiscalía, pero los abogados de la acusada se opusieron. El juez falló a favor del abogado de la presunta víctima.
El juez consideró indispensable el testimonio de la víctima para el período del juicio.
El último mensaje de la presunta víctima en redes sociales decía: “El próximo 8 de febrero comenzará lo que será el tan esperado juicio. Sé perfectamente cómo opera esta escoria, así que voy a utilizar la salud para cubrirme diciendo algunas cosas sobre mí que son ciertas”.
Pero, según se informa, lleva años luchando, no sólo para que se haga justicia, sino también contra las numerosas acusaciones que se le han hecho.
En referencia a algunas de las acusaciones que ha enfrentado, dijo: “No he sido narcotraficante, ni he trabajado para ninguna mafia. Nunca me he prostituido. Nunca he sido un drogadicto. Nunca he matado a nadie”.
El acusado, José María López Pérez, se enfrenta a dos años y medio de prisión y una multa de 6.000 euros.
Al juicio también asiste la productora de Gran Hermano, Zeppelin, en calidad de testigo y como parte con responsabilidad civil, por lo que si el acusado no pudiera pagar la multa, esa responsabilidad recaerá en la productora.
Durante su paso por la casa de Gran Hermano en 2017, Carlota Prado conoció a otro de los concursantes, José María López Pérez, con quien inició una relación sentimental.
Ella lo acusa de haberla violado luego de una fiesta en la casa, donde consumieron alcohol y ella terminó inconsciente.
El programa de televisión informó a los televidentes durante una transmisión en vivo que habían expulsado a López Pérez por “comportamiento intolerable” y alentaron a Prado a salir temporalmente de casa.
Dice que los productores le mostraron al día siguiente un vídeo de 10 minutos en el que “está perfectamente claro que se aprovecha de mí en la habitación y que estoy inconsciente”.
Lamentó que el programa le mostrara el video sin advertirle sobre lo que iba a ver, diciendo en ese momento: “Debería haber estado una persona a mi lado, una psicóloga”.
Prado abandonó temporalmente el programa antes de regresar a él, pero dice que los productores ocultaron al público el verdadero motivo del despido de López Pérez del programa.
Ella dijo en ese momento: “Recuerdo que dentro de la casa no me dejaban hablar de lo que había pasado, incluso a mis compañeros concursantes se les prohibió hablar de ello en mi ausencia”.
Según Prado, el reality denunció el caso ante la Guardia Civil española en 2017, pero ella dijo que no presentó denuncia en ese momento porque “parte de su familia no estaba en España y quería hablar con ellos”.
Actualmente no está claro cuándo la presunta víctima podrá asistir al juicio.