Los debates electorales se convierten en el primer pulso de la campaña en Cataluña.

Quedan 18 días para que empiece la campaña de las elecciones catalanas y ya se ha instalado el primer pulso entre los partidos: el formato de los debates electorales. La imposibilidad del candidato de Junts, Carles Puigdemont, de acudir presencialmente a estos debates -se arriesgaría a ser detenido si entra en España– complica su organización y ya ha empezado a suscitar los primeros reproches entre las candidaturas. El expresident ha pedido este lunes celebrar el debate de TV3 y Catalunya Ràdio en Perpinyà (Francia), pero varios partidos ya lo han descartado. Mientras tanto, el president Pere Aragonès ha retado a Puigdemont a celebrar un ‘cara a cara’ en Francia -para el que solo se necesitaría el visto bueno entre las dos partes-, pero aún no ha obtenido respuesta.