El director general de Agricultura de Baleares, Fernando Fernández, ha destacado una “situación preocupante” respecto a tierras agrícolas en Baleares.
Los datos de los ministerios de agricultura regionales y nacionales indican que 133.772 hectáreas de esta tierra es improductiva. La mayor parte de esta tierra – 126.082 hectáreas – se define como “inactiva”, mientras que el resto ha sido abandonada.
El Ministerio Balear ha depurado los datos del Ministerio Nacional, y este proceso ha dado lugar al cálculo de tierra abandonada siendo el doble de lo que se había estimado inicialmente.
Fernández explica que con un trabajo detallado se ha identificado la superficie útil de suelo agrícola –“municipio por municipio, parcela por parcela”. “Esto ha permitido descubrir todas las tierras que serían utilizables para fines agrícolas”.
Los cálculos están directamente relacionados con el Política Agrícola Común. Más de 270.000 parcelas de una forma u otra no han sido declaradas dentro de la PAC desde hace muchos años, por lo que están clasificadas como no productivas.
A nivel nacional existe un grupo de trabajo para la “movilización” de tierras, y Fernández afirmó que la recuperación de tierras agrícolas es una de las mayores preocupaciones del ministerio nacional. Y esto lo comparten gobiernos regionales como el de Galicia, donde una banco de tierras se ha creado para ayudar con la financiación.
Algo similar se plantea para Baleares, donde el reto es “movilizar toda esta tierra útil para uso agrícola”. El Ayuntamiento de Palma sí anunció un proyecto piloto de banco de suelo para el municipio en octubre de 2022, pero fue lo último que se supo.