Las singularidades de los agujeros negros desafían la física.  Una nueva investigación finalmente podría acabar con ellos.

Los agujeros negros son algunos de los objetos más enigmáticos del universo, capaces de deformar el tejido espacial que los rodea con tanta violencia que ni siquiera luz puede escapar de su control gravitacional. Pero resulta que mucho de lo que los científicos saben sobre estos misteriosos objetos podría estar equivocado.

Según una nueva investigación, publicada en abril en la revista Revisión física D, agujeros negros En realidad, podrían ser entidades celestes completamente diferentes conocidas como gravastars.