Mientras ciudades como Torrevieja ignoran activamente las leyes sobre contaminación acústica y fomentan activamente las molestias a los residentes, la capital provincial, Alicante, se está poniendo manos a la obra para intentar solucionar el asunto después de que los Juzgados fallaran a favor de los vecinos que tuvieron que soportar las molestias.
Alicante no es la única ciudad de alto perfil donde los vecinos han ganado batallas legales, una situación similar se ha producido en Madrid donde vecinos cercanos a un estadio deportivo se han quejado del ruido excesivo de los conciertos de música, que no estaban incluidos en la fase de planificación.
La implantación de las medidas de control del ruido tanto en el Centro Tradicional como en el Casco Antiguo de Alicante vinculadas a la implantación de dos Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) se iniciará en cuestión de semanas, según ha adelantado el teniente de alcalde, portavoz del equipo de gobierno y concejal de Medio Ambiente, Manuel Villar, quien ha apuntado que está previsto celebrar una reunión informativa con representantes del sector hostelero entre finales de esta semana y principios de la que viene para informarles de su desarrollo.
“La solicitud será rápida, una vez iniciado el expediente, pero queremos hacer previamente una reunión informativa con los hosteleros para que sepan en qué consistirán las medidas que se pondrán en marcha”, ha señalado Villar, sin especificar en qué podrían consistir estas medidas. A priori, está previsto que se modifiquen los horarios de apertura de los establecimientos hoteleros, en línea con la actualización de la Ordenanza de Ocupación de la Vía Pública aprobada inicialmente el pasado mes de julio, y que se refuerce la presencia policial en las calles para evitar la concentración de público en las inmediaciones de los locales en ambos barrios.
Con ello, el equipo de gobierno trataría de cumplir con la sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 3 que estima el recurso por vulneración de derechos fundamentales interpuesto por dos vecinos del Centro Tradicional a título particular y reclama al Ayuntamiento que declare una ZAS en la calle Castaños, y, al mismo tiempo, amplíe estos límites también a las calles del Casco Antiguo donde ya existen medidas de control previas tras su declaración como Zona de Especial Protección Acústica (ZPAE) desde 2018.
Mientras tanto, el grupo municipal del PSOE también ha acusado este martes al equipo de gobierno de seguir “ocultando” las mediciones de varios aparatos instalados en la vía pública y de contratar “a una empresa no autorizada por el ministerio para manipular los aparatos”. Así lo ha asegurado el concejal Raúl Ruiz, a través de un comunicado, en el que ha denunciado “la intervención que esta mañana se ha producido sobre varios sonómetros averiados instalados en las calles de Alicante”. “Los trabajos han corrido a cargo de la empresa Paquete SL y se han llevado a cabo cinco meses después de que el teniente de alcalde asegurara que estaban siendo reparados por personal municipal”, apunta la nota pública.
Según el PSOE, “se trata de una empresa que nunca ha sido inscrita en el Registro de Control Metrológico del Ministerio de Industria y Turismo, algo que se exige explícitamente a los profesionales que manipulan estos sonómetros en la Orden ICT/155/2020, de 7 de febrero, por la que se regula el control metrológico estatal de determinados instrumentos de medida, como son estos sonómetros”. “La normativa técnica que regula estos sonómetros exige también la verificación anual de estos medidores para garantizar la calibración y fiabilidad de los datos recibidos, algo que nunca se ha hecho desde su implantación”, añade el PSOE.