El juez Llarena juega a que el Supremo sea el protagonista de la amnistía para tapar el varapalo del Constitucional al ardid de la malversación para saltarse la ley.
Es la estrategia astuta de un mal perdedor. En lugar de esperar que el Tribunal Constitucional le envíe la sentencia aprobada este martes, 6 de octubre de 2026, por la…