El aumento del precio medio sigue siendo de dos dígitos

Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la incremento medio del precio de los alimentos en Baleares durante el último año fue del 11,3%. Este fue el porcentaje de julio, habiendo sido del 12,1% en julio de 2022. Ha habido seis años consecutivos de aumento de precios, pero el promedio no superó el 2,1% durante los otros cuatro años y fue tan bajo como 0,4%. En julio de 2017 se registró una disminución del dos por ciento respecto a los doce meses anteriores.

El presidente de la asociación de distribuidores, Bartolomé Servera, dice que es preocupante que todavía haya un aumento de dos dígitos y augura que seguirá subiendo en productos como el aceite de oliva y el arroz. “Mientras los precios en origen no se estabilicen, tendremos este problema”. Sequía en el continenteseñala, está influyendo mucho en el alza de estos rubros.

De los productos analizados por el INE, el azúcar ha aumentado más en los últimos seis años – en un 46,8%. Otros que han subido un 30% y más son: cordero (43,8 %), leche (40,6 %), aguas minerales, refrescos y zumos (40,3 %), aceites y grasas (37,1 %), fruta fresca (36,9 %), legumbres y hortalizas frescas (35,1 %), huevos (35 %), cereales y derivados (33,1%) y otros productos lácteos (30,9%).

Tasa de inflación de España fue del 2,1% a finales de julio, tras haber subido desde el 1,6% de junio, que fue el más bajo desde marzo de 2021. Aun así, el precio de muchos alimentos sigue disparándose.

Luis García Langa, director de mercados de SDC Analysts, explica que el precio de los alimentos es uno de los más volátiles y también uno de los más difíciles de predecir. “La demanda es muy inelástica.. Las familias tienen que comer. Por lo tanto, aunque suba el precio, tendrán que seguir comprando. Es un problema para el consumidor, al que hay que añadir que los productores y distribuidores están expuestos a condiciones climáticas (sequía, inundación, heladas) e incluso guerras, que pueden reducir la oferta y disparar los precios. Precisamente por la inelasticidad de la demanda, es difícil que el precio baje mucho”.