El viernes, los tribunales británicos desestimaron la demanda de 146 millones de euros interpuesta por una ex amante, Corinna Zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, contra el ex rey de España, Juan Carlos I.
La jueza Rowena Collins Rice dictaminó que el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales no tenía competencia en el caso, pero no emitió ningún juicio sobre el fondo de las acusaciones. Aunque la falta de competencia anula automáticamente el proceso, el juez también dijo que la demandante no había “acreditado suficientemente que el ‘hecho perjudicial’ del que se queja, el acoso por parte del acusado, haya ocurrido en Inglaterra”.
La decisión supone una gran decepción para Corinna, que reclamaba al rey emérito una indemnización de 146 millones de euros por el presunto acoso al que la sometió tras su separación. Acoso que, según la acusación, comenzó a sufrir cuando se negó a devolver un “regalo” de 65 millones de euros que el monarca le hizo a través de la fundación Lucum, tras el sonado viaje de caza de elefantes de la pareja a Botsuana en 2012. – en el que Juan Carlos resultó herido y tuvo que ser trasladado en avión a casa – provocó la ira pública en medio de una crisis financiera y cifras récord de desempleo en España.
“Estoy profundamente decepcionada por el resultado de este caso en el Tribunal Superior de Inglaterra”, dijo Corinna en un comunicado. “La intimidación y el acoso hacia mí y mis hijos continúan y apuntan a destruirme por completo. “Juan Carlos ha desplegado todo su arsenal para desgastarme y el alcance de su poder es inmenso”, ha añadido la ex amante del rey, que ha insistido en que el proceso judicial no ha conseguido proporcionar “recursos adecuados” a las personas que sufren acoso.