El Madrid Pride 23 llegó a su clímax este fin de semana con el desfile insignia por Colón y la Castellana seguido de la fiesta de clausura en Chueca el domingo 2 de julio.
Sin embargo, el evento del Orgullo LGBT de este año, de una semana de duración, ha resultado una decepción para los organizadores, quienes han dicho que los ingresos generados por el evento ascendieron a unos 148 millones de euros, lo que representa menos de la mitad de las proyecciones de ingresos esperadas hechas por Hostelería Madrid, que había previsión de superar los 300 millones de euros en 2023 con una asistencia estimada de hasta 2 millones de personas, el 35% de las cuales serían extranjeras.
Al final, el número real de asistentes fue de 1 millón de personas.
La Asociación de Hoteles de Madrid, que registró unos ingresos medios diarios de 54 millones de euros durante el fin de semana (un total de 108 millones de euros el viernes y sábado) y de 13 millones de euros diarios durante la semana (un total de 39 millones de euros el miércoles, jueves, y Domingo).
El gasto medio se mantuvo constante durante esta edición del Orgullo de Madrid, con 80 euros diarios para los visitantes internacionales y 40 euros diarios para los nacionales.
La cifra inferior a la mitad de los ingresos previstos ha sorprendido a los organizadores, que esperaban que el aumento de los horarios de apertura (dos horas más) de todos los establecimientos de hostelería y ocio de la capital sería decisivo para cumplir los objetivos previstos.