ESTE es el momento en que la casa de un periodista ucraniano en el norte de España fue bombardeada con cócteles molotov.
La casa de Anatoli Sharii y su familia en Roda de Bera, en Tarragona, fue atacada sobre las 4.45 horas de la madrugada del lunes.
Sharii, que se mudó a España hace tres años, es un ex informante y crítico del líder de su país en tiempos de guerra, Volodymyr Zelensky.
Se cree que su esposa e hijos no resultaron heridos en el ataque, que tuvo lugar en la tranquila calle Dels Pescadors.
Sharii ha sido tildado de “prorruso” en su país por subir regularmente vídeos anti-Zelensky en su canal de YouTube, que tiene poco menos de 2,5 millones de suscriptores.
Sharii acusa regularmente al gobierno de corrupción y, según informes, grupos neonazis descubrieron que vivía en España hace dos años.
Desde entonces ha enfrentado una serie de amenazas y el Departamento de Justicia de España ha rechazado la solicitud de Ucrania de extraditarlo para enfrentar cargos de “propaganda antipatriótica” y “alta traición”.
El último ataque se produjo después de que publicara, a principios de octubre, una investigación sobre el tráfico de drogas en Ucrania y Europa y citara a uno de los presuntos jefes de la red, Egor Levchenko.
Tras la publicación del informe, Sharii y su familia recibieron nuevas amenazas de muerte en las redes sociales y por teléfono.
Una de las llamadas, como explicó Sharii en un informe policial a los Mossos d’Esquadra de Cataluña, amenazaba con arrojar una bomba molotov a la ventana de su bebé.
En su cuenta de YouTube, donde aparece de manera destacada la etiqueta “antinazi”, Sharii publica vídeos denunciando presuntos casos de corrupción por parte del gobierno del presidente Vladimir Zelensky. Anteriormente también criticó a los ejecutivos de Petro Poroshenko y Viktor Yanukovich, lo que le valió una etiqueta de “prorruso” en la prensa ucraniana, que él niega.