Sentencia judicial paraliza el importante parque comercial de Maspalomas y el plan de viviendas en El Hornillo • Noticias de Canarias

El Hornillo, una extensa zona de 171.000 metros cuadrados situada entre la autopista Sur GC1 y la zona urbana de Sonneland, ha estado en el centro de una prolongada batalla legal y administrativa. La decisión del TSJC, de 26 de octubre, confirma la nulidad del acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno Local el 13 de junio de 2019. Esta sentencia no sólo impacta en el parque comercial propuesto sino que también frena los proyectos asociados de parcelación, expropiación y urbanización que estaban Luz verde dada por el gobierno local dos años antes.

El conflicto, que se viene gestando desde hace siete años, representa un complejo choque de intereses entre los propietarios y la administración municipal. La decisión judicial pone de relieve el riguroso control al que deben someterse los proyectos urbanísticos en Canarias, especialmente en lo que respecta al cumplimiento de la normativa medioambiental y de uso del suelo.

A pesar de dos sentencias judiciales adversas y la obligación de pagar las costas judiciales, según se informa, el gobierno municipal de San Bartolomé de Tirajana está considerando presentar un recurso ante el Tribunal Supremo. El proyecto El Hornillo implica mucho en juego para la economía local y el paisaje urbano.

El fallo del TSJC tiene el potencial de influir en el crecimiento económico, la planificación urbana sostenible y las normas en torno a la gestión ambiental. Destaca los desafíos que enfrentan los gobiernos locales al navegar por marcos regulatorios complejos mientras se esfuerzan por alcanzar los objetivos de desarrollo.

Anulado por sentencia judicial

La sentencia judicial del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Las Palmas de Gran Canaria, presidido por el magistrado Alfonso Silos López de Haro, deja sin efecto el acuerdo del Gobierno local de 20 de noviembre de 2020, que había aprobado el proyecto. El plan incluía la construcción de un centro comercial, con grandes empresas como Mercadona, Decathlon y McDonald’s, y la promoción de 300 viviendas en una superficie de 170.000 metros cuadrados en El Hornillo-Sonneland.

La base del desafío legal

La decisión del juez se produjo en respuesta a una demanda presentada por dos propietarios que afirmaban verse afectados negativamente por el proyecto. El desafío legal giró en torno a la legitimidad de la propiedad de la tierra involucrada en el proyecto. El tribunal determinó que el municipio de San Bartolomé de Tirajana había aprobado el proyecto a pesar de claras controversias sobre la propiedad de terrenos clave. Este descuido se consideró un error legal importante, que llevó a la anulación de los proyectos relacionados con la parcelación, urbanización y expropiación previstos en el plan.

La demanda destacó “dudas razonables” sobre la propiedad de varios terrenos involucrados en el proyecto, que constituyeron una parte importante de la unidad de acción. Estas dudas eran críticas porque los promotores necesitaban conseguir el 70% de la superficie para que el proyecto se desarrollara mediante un procedimiento simplificado.

Antecedentes y conclusiones legales anteriores

La controversia en torno a al menos tres de las cuatro tramas en cuestión había sido abordada previamente por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Las Palmas de Gran Canaria, y la sentencia fue posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). . El tribunal señaló que el municipio debería haber reconocido estas disputas de propiedad. En cambio, otorgó erróneamente la propiedad de la tierra a los promotores del proyecto, Sonneland Inversiones y Borneriña.

El fallo incluyó el análisis de dos peritajes contradictorios, uno de Fernando de Vidania Rozas, en representación de los demandantes, y otro de José Valentín Mateo Flores, en representación de la Junta de Compensación de la iniciativa. Ambos informes llegaron a conclusiones totalmente diferentes sobre la propiedad de la tierra.

Implicaciones y próximos pasos

El magistrado Silos López de Haro enfatizó que este tipo de disputas por la propiedad de la tierra son competencia del derecho civil, no del municipio. La sentencia subraya que cuando la propiedad del suelo sea cuestionable, la administración debe declararla como tal y dejar la resolución a la jurisdicción civil correspondiente.

Esta sentencia sigue los principios recogidos en el Real Decreto 3288/1978, que estipula que los conflictos sobre la propiedad del suelo deben ser resueltos por los tribunales ordinarios, y los proyectos de planificación urbana deben limitarse a tener en cuenta el carácter dudoso o litigioso de dicha propiedad.

Se ha condenado en costas al ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, y la decisión permite recurrir en el plazo de 15 días ante el TSJC. La planificación urbana en el sur lleva mucho tiempo bajo escrutinio, debido a que se han detectado varios casos de irregularidades después de la concesión de la licencia, e incluso después de que se hayan completado las urbanizaciones. La atención se centra estos días en tratar de garantizar que todas esas decisiones respeten la ley y sirvan al bien general.

La decisión de la Audiencia Regional representa un momento significativo en la tensión actual entre el desarrollo urbano y el cumplimiento legal en Gran Canaria. Subraya la importancia de cumplir con las leyes de propiedad y la necesidad de una debida diligencia rigurosa en proyectos de desarrollo a gran escala. El caso tiene el potencial de tener un impacto considerable en futuros proyectos de desarrollo urbano en la región, destacando la necesidad de prácticas transparentes y legalmente sólidas en el desarrollo territorial.